A la hora de montar un ordenador, cualquier componente es importante, sin embargo, los que juegan con las temperaturas, todavía más, ya que de nada sirve una buena gráfica o procesador, si estos se calientan, pues pierden rendimiento y podrían incluso quemarse.
Es por ello que, novedades como los TP-4 de Artic que veremos hoy, son muy interesantes, ya que consiguen refrigerar nuestro ordenador, bajando la temperatura de los componentes, y, además, sustituyendo a la pasta térmica, un producto que, pese a funcional, es más incómodo de utilizar.
Cómo funcionan y qué son los TP-4 de Arctic
Los nuevos ARCTIC TP-4 son unas almohadillas térmicas diseñadas para colocarse entre un componente y su disipador, permitiendo que el calor se transfiera de forma mucho más eficiente. A diferencia de la pasta térmica tradicional, este sistema destaca por ser más limpio, sencillo de instalar y mucho más cómodo para usuarios que no quieren complicarse durante el montaje o mantenimiento del equipo.
Su funcionamiento es relativamente simple. Cuando un chip, una memoria o una GPU generan calor, este debe desplazarse rápidamente hacia el disipador para evitar temperaturas excesivas. El problema es que muchas superficies no son completamente planas, por lo que aparecen pequeños huecos de aire que perjudican la transferencia térmica. Ahí es donde entran en juego los TP-4, rellenando esas imperfecciones y creando un contacto mucho más uniforme.
Uno de los puntos más interesantes de esta nueva generación es la mejora en la resistencia térmica respecto a modelos anteriores. Esto significa que el calor encuentra menos obstáculos para desplazarse, algo especialmente importante en equipos gaming, estaciones de trabajo o portátiles donde el espacio para refrigeración suele ser más reducido, aunque es algo que funciona para cualquier tipo de usuario, sea cual sea el uso que le dé al PC.
Además, ARCTIC ha apostado por un material con buena capacidad de compresión, permitiendo que el pad se adapte a diferentes alturas entre componentes sin perder eficacia. Esto resulta útil en tarjetas gráficas modernas, donde memorias VRAM, chips y zonas de alimentación pueden no quedar exactamente al mismo nivel.

