Los sistemas AIO (All-In-One) no duran para siempre. Aunque vienen sellados y sin mantenimiento (en teoría), estos no son infinitos, y pese a que podremos tenerlos con nosotros durante muchos años sin apenas tocarlos, tienen fecha de caducidad y habrá que renovarlos.
En el día de hoy vertemos exactamente qué son, cómo funcionan y cuánto tiempo podremos usarlos sin preocuparnos de cambiarlos, hacerles un mantenimiento, etc, ya que nos los venden como duraderos e infinitos, y en la práctica no siempre es así.
Cuánto dura un sistema de refrigeración líquida AIO
La duración de un sistema de refrigeración líquida AIO suele estar entre los 3 y los 7 años, aunque no es una cifra exacta. Hay modelos que aguantan más tiempo sin problemas y otros que empiezan a dar señales de que ya no funcionan igual que el primer día, antes. Todo depende, también, del uso que le demos al equipo, aparte de la marca y calidad de los materiales.
Uno de los motivos principales por los que estos sistemas no duran para siempre es el propio líquido que llevan dentro. Aunque vienen sellados, con el paso del tiempo una pequeña parte se va evaporando. No es algo que notes de un día para otro, pero poco a poco hace que el rendimiento baje y que el sistema no enfríe igual que al principio.
La bomba también juega un papel importante. Está funcionando constantemente mientras el PC está encendido, así que es normal que con los años se desgaste. A veces empieza a hacer más ruido de lo habitual o pierde eficacia, y en el peor de los casos puede fallar directamente. De ahí que digamos que no solo depende del paso del tiempo (por la evaporación del líquido debido al calor), sino también del uso que le demos, pues no será lo mismo una persona que encienda el ordenador los fines de semana, que a diario para trabajar y/o jugar.
El MAGCurve 360 Ultra ARGB Syn. Sistema AIO con pantalla y resolución de un smartphone – Foto: Thermaltake
Otro detalle bastante común es la aparición de pequeñas burbujas de aire dentro del circuito. Esto suele notarse como un sonido de burbujeo o vibraciones raras. No siempre es grave, pero sí puede afectar un poco al rendimiento, y está claro que no enfriará como el primer día, si en su momento no lo hacía.

