Xataka – Un conductor alemán se ha propuesto descubrir cuánto podía estirar el depósito de su viejo coche diésel. Y ha hecho 2.400 kilómetros

Autonomía de 1.000 kilómetros. 

Es la barrera psicológica que parece haberse instalado en el imaginario colectivo cuando se trata de hablar de coches eléctricos o altamemte electrificados. Da igual que sea una cifra que no vale para nada porque, evidentemente, es totalmente desaconsejable sentarse en el coche y meterse 1.000 kilómetros del tirón entre pecho y espalda. 

Ahora mismo, con buena parte del mercado del coche eléctrico recargando 300 kilómetros o más (reales) en unos 20 minutos, tampoco hay muchos motivos para defender esas autonomías de más de 1.000 kilómetros

Y, sin embargo, tanta ha sido la insistencia de quienes no confían en el coche eléctrico que los propios fabricantes de híbridos enchufables han centrado su comunicación en vendernos autonomías que superan esos 1.000 kilómetros. Y prometer, entre los eléctricos, que veremos baterías que los aguanten.

Sin embargo, y aunque para el día a día sea algo completamente absurdo, uno siempre se siente atraído por retos como el que ha presentado el conductor y dueño del canal Offroadventure en Youtube.

¿Cuántos kilómetros puede llegar a hacer su viejo Volkswagen Passat diésel?

2.300 kilómetros con sus truquitos

Prometió que lo repetiría si el vídeo se hacía viral. 

Y lo ha hecho. 

Elias es un youtuber alemán especializado en vídeos de viajes en coche. Su canal de Youtube está plagado de paisajes increíbles, retos a bordo de sus coches o vídeos en los que explica cómo ha transformado los vehículos. En uno de ellos, cogió un viejo Volkswagen Passat B5 diésel de 1998 y se propuso saber hasta dónde podía llegar. 

Hizo más de 1.900 kilómetros pero no consiguió romper el techo de los dos millares con un solo depósito. La promesa parecía evidente: likes al vídeo y nuevo reto por delante. Dicho y hecho. 

¿Más de 2.400 kilómetros con sólo depósito? Así se titula el vídeo en el que Elias cuenta su nueva experiencia con este familiar diésel con casi 30 años a sus espaldas. El coche, por aquel entonces, homologaba un consumo medio de 5,6 l/100 km (4,5 l/100 km en el extraurbano) y un depósito de 62 litros en España pero en Alemania, según los datos aportados por el Youtuber, alcanzaba los 72 litros. Es decir, para hacer 2.400 kilómetros era necesario mantenerse en un consumo de unos 3 l/100 km.

Y con estas herramientas, se planteó lo que parecía imposible: ¿cómo llegar desde Hildesheim (Alemania) hasta el Círculo Polar Ártico con un solo depósito de combustible?

Manos a la obra. Elias cambió las llantas originales por tapacubos cerrados para mejorar la aerodinámica en las ruedas y reducir la resistencia. Eliminó todo lo que podía interferir en el exterior: adiós a las barras del techo y la antena. También señala que cambió algunos filtros del coche para mejorar la eficiencia, así como las luces, sustituidas por unas LED que consumen menos energía. Se taparon algunas salidas de aire para mejorar todavía más la eficiencia. 

El youtuber señala además que instaló un sistema de control de crucero, utilizó aceites de baja fricción y Michelin, que es uno de los patrocinadores, le dio un juego de neumáticos de baja fricción que han sido inflados al máximo de presión permitido para reducir la resistencia. 

Buscando el punto dulce entre conducir a una velocidad constante lo suficientemente alta para que el coche se mueva a un régimen de vueltas bajo pero sin obligarle a reducir una marcha y disparar el consumo, el youtuber consigue alcanzar su objetivo y muestra cómo el coche acaba por detenerse después de 2.398,7 kilómetros, registrando una velocidad media de 74 km/h y un consumo de 3,0054 l/100 km. 

El coche, de hecho, llega a marcar en algún momento una cifra muy inferior, de unos 2,5 l/100 km de consumo. Sin embargo, en los últimos kilómetros esta cifra «se dispara» y le deja a nuestro protagonista a punto de romper la barrera de los 2.400 kilómetros. Momento en el que quita el selló del tanque del combustible para echar un poco más de diésel y poder llegar hasta una gasolinera. 

Con la prueba demuestra hasta dónde eran capaces de llegar los diésel de unas décadas atrás pero también confirma que si la carretera está despejada y utilizándolo correctamente, el control de crucero adaptativo puede ahorrar mucho combustible manteniendo al coche a una velocidad sostenida. 

Foto | offroadadventure

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Un conductor alemán se ha propuesto descubrir cuánto podía estirar el depósito de su viejo coche diésel. Y ha hecho 2.400 kilómetros

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Xataka

por

Alberto de la Torre

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