Hay muchas personas que están convencidas de que los móviles escuchan todo lo que decimos. Todos hemos tenido la misma inquietante sensación cuando nos aparece un anuncio de algo que hablamos hace poco con algún amigo o familiar, pero que nunca hemos buscado en internet. La prueba más sólida de que realmente nos escuchan fue una filtración de una empresa que vendía una tecnología llamada «escucha activa» y que hacía justamente lo que estás pensando. Pues bien, todo era una gran mentira.
Qué ha pasado. Cuentan en Wired que la Comisión Federal de Comercio de EEUU (FCT, por sus siglas en inglés) ha multado con 880.000 dólares a Cox Media Group por engañar a sus clientes con su tecnología de escucha activa. También han multado a otras dos empresas, MindSift y 101 Digital Networks, con 25.000 dólares cada una. En total, 930.000 dólares que se destinarán a compensar a los negocios que fueron afectados por este engaño.
Lo que vendían. Cox Media Group aseguraba que su tecnología podía captar conversaciones desde móviles, altavoces inteligentes, televisores y otros dispositivos. Después, mediante IA, segmentaban la publicidad según lo que la gente decía y también según su localización, la cual también afirmaban poder obtener. Su excusa era que los usuarios ya habían aceptado ser grabados al aceptar los términos de servicio. La empresa no tenía muchos escrúpulos, no hay más que ver el eslogan que usaban para vender el producto: «¿Da miedo? Claro. ¿Es genial para el marketing? Sin duda».
Lo que era en realidad. Según la FCT, todo era un engaño. Ni eran capaces de escuchar a través de todos esos dispositivos, ni tampoco podían saber la ubicación de las personas. Lo que hacían era comprar listas de correos electrónicos genéricas a data brokers y las revendían por un precio muy superior a su valor real. La FCT también señala que el hecho de aceptar unos términos de servicio genéricos no constituye un consentimiento explícito para algo tan invasivo como estas grabaciones.
Por qué es importante. Estamos rodeados de tecnología que tiene el potencial de espiarnos con micrófonos, no sólo móviles sino altavoces, auriculares y hasta relojes inteligentes. A día de hoy no se ha demostrado que los móviles escuchen todo lo que decimos, pero es una creencia muy extendida y estas empresas decidieron, no sólo alimentar la teoría conspirativa, sino también sacar beneficio de ella.
La respuesta. Cuando se destapó el pastel, Cox Media Group intentó culpar a un proveedor externo desconocido. En declaraciones a Wired, un portavoz de la empresa aseguró que «Nuestro equipo de marketing local confió en los materiales de marketing proporcionados por un proveedor externo sobre su producto. Retiramos los materiales rápidamente y detuvimos el uso del producto.» Las tres empresas acusadas admitieron la culpa y accedieron a no hacer declaraciones falsas sobre sus productos en el futuro.
Imagen | Xataka con Gemini
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La noticia
Todos hemos sospechado que el móvil nos escucha. La empresa que vendía esa tecnología acaba de reconocer que era mentira
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Amparo Babiloni
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