Xataka – Parecía una simple lata oxidada en medio de una colina. Dentro había un tesoro con el que poderse comprar un piso en Madrid

Si acostumbras a pasear por la naturaleza, seguro que en algún momento te has encontrado basura mientras das una vuelta en pleno monte. Soy de esas personas que acostumbra a torcer el morro mientras me quejo de lo guarra que es la gente y esquivarlo, pero cuando en 2025 dos excursionistas se toparon con una lata de aluminio en el monte Zvičina, en la República Checa, no dudaron en abrirlo y entregarlo al Museo de Bohemia Oriental de Hradec Králové. Casi un año después, el gobierno regional confirmó sus sospechas: habían encontrado un auténtico tesoro con mucho, mucho oro.

El hallazgo. Más concretamente, la vieja lata de aluminio estaba escondida en un muro de piedra en la ladera de ese monte ubicado en la región checa de Podkrkonoší. En la lata había 598 monedas de oro distribuidas en once columnas, cada una de ellas envuelta en tela. A aproximadamente un metro de distancia de la lata, apareció también una caja de metal con más de treinta piezas distintas: tabaqueras, pulseras, un bolsito de malla, un peine, una cadena con llave y una polvera, todo ello hecho de metal de aspecto dorado. En total, ambos envases pesaban siete kilogramos de peso y el contenido data de los siglos XIX y XX.

La investigación del museo. Los excursionistas encontraron el botín en febrero de 2025 y fue en 30 de enero de 2026 cuando Královéhradecký kraj, las autoridades de las que depende el museo, les confirmó que era un tesoro en toda regla. Detrás de las pesquisas, el Puncovní úřad, el organismo estatal encargado de controlar, verificar y certificar la pureza de los metales preciosos.

El análisis realizado por la Oficina de Ensayo certificó la ley del oro en prácticamente la totalidad de las 598 monedas. En pocas palabras, el peso total del oro puro hallado era de 5.230,56 gramos. Tomando como referencia el precio del oro en el momento del hallazgo (unos 2.237,50 coronas checas por gramo, según cifras oficiales publicadas por el propio museo), el valor rondaría los 440.000-450.000 euros. Si en cambio se calcula con el precio actual del oro según la London Bullion Market Association (LBMA), la cifra sería sensiblemente más alta, unos 637.000 euros. La pureza del resto de los objetos sigue analizándose.

Todo lo demás son incógnitas. Las monedas llevan fechas de acuñación de entre 1808 y 1915 y hasta aquí lo que sabemos. El comunicado oficial apenas explica una obviedad y poco más: solo se puede afirmar con certeza que el tesoro fue enterrado después de 1921, ya que es el año más reciente que aparece grabado en alguna de las piezas. 

A partir de aquí, todo lo demás es un misterio. Así, se desconoce el origen y quién era el dueño del depósito. Entre las hipótesis no oficiales barajadas considerando que Zvičina es una zona donde históricamente han convivido checos y alemanes apuntan a deportaciones, la ocupación alemana o hasta la reforma monetaria comunista de 1953. 

Más valor que el económico. El hallazgo tiene, evidentemente, un valor económico, pero su descubrimiento va más allá de lo material: el museo decidió conservar el conjunto íntegro en lugar de dispersarlo, porque puede ayudar a documentar movimientos de personas y patrimonio en Europa Central durante la primera mitad del siglo XX. En el comunicado oficial, el museo señala que el estudio para arrojar más luz sobre el tesoro podrá avanzar gracias a la colaboración de investigadores extranjeros, ya que algunas monedas presentan acuñaciones que podrían vincularse con el territorio de la antigua Yugoslavia.

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Parecía una simple lata oxidada en medio de una colina. Dentro había un tesoro con el que poderse comprar un piso en Madrid

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Eva R. de Luis

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