En Castrillo de los Polvazares, localidad de Astorga (León) que operó como municipio independiente hasta 1975, unos cien habitantes, hay una calle en pleno casco urbano que cambió de nombre. Y ese nombre es el de Ricardo Alonso Fernández.
Este abogado de 56 años es, junto a su socio y familiar Fernando Alonso Fuentes, administrador de Urbagestión, la sociedad que el miércoles 23 de septiembre ejecutó el desahucio de Maricarmen Abascal, de 87 años, del piso madrileño donde llevaba siete décadas. Y el medio iLeón acaba de documentar que Alonso, de raíces astorganas, tiene una calle a su nombre allí, en Castrillo de los Polvazares. Pero nunca se levantó un acta del pleno que lo aprobó. Se hizo sin más, al parecer.
Ricardo Alonso Fernández. Recordemos primero que el lunes 28 de septiembre, tras más de cuatro horas de reunión en la sede de la Empresa Municipal de Vivienda y Suelo (EMVS), Urbagestión aceptó que Maricarmen volviera a su casa, pero de alquiler y con nuevas condiciones que ella aún debe validar, porque sigue hospitalizada. Según Alonso, la renta rondaría el 30% de sus ingresos netos, «unos 500 euros aproximadamente».
Ese mismo día, Alonso habló por primera vez desde que estalló el caso, en El Economista, en ‘Horizonte’ (Cuatro) y ‘Espejo Público’ (Antena 3). Altavoces no han faltado. Gracias a ellos ha podido denunciar una campaña de acoso, un ataque informático y la necesidad de usar protección. Su empresa rechaza el término «fondo buitre» y reclama 10.000 euros al Sindicato de Inquilinas en una querella por injurias y calumnias.
El pueblo del cocido. Castrillo de los Polvazares es la pedanía más famosa de Astorga y la capital del cocido maragato, que se come al revés que uno convencional. Allí, entre la calle Real y la de El Jardín, hay una vía con el nombre de Ricardo Alonso Fernández desde hace años. Según varias fuentes, el motivo es que dirigió con éxito un pleito de la Junta Vecinal: un recurso contencioso-administrativo contra el Ministerio de Defensa por una concesión de aguas.
El agua del Jerga. La Junta Vecinal de Castrillo de los Polvazares interpuso un recurso contencioso-administrativo contra el Ministerio de Defensa relacionado con una concesión de aguas del río Jerga, cuya agua la Confederación Hidrográfica del Duero había concedido a la Comandancia de Fortificaciones y Obras de la 7.ª Región Militar para abastecer al cuartel Santocildes, en Astorga.
En la pedregosa Maragatería el agua escasea, y la concesión dejaba a Castrillo con pocos recursos justo en verano, cuando el pueblo suele crecer en población por las visitas. Y aquí está lo interesante: el pueblo ganó. En 2009, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León dictó la sentencia definitiva y revocó la concesión. La Junta, eso sí, había solicitado también la restauración del cauce y compensaciones económicas, pero esas pretensiones no fueron admitidas. La placa, apuntan fuentes vecinales, llegó en agradecimiento.
Papeleo con lagunas. La placa está ahí, pero el rastro administrativo es más difuso. Ninguna acta de los plenos del Ayuntamiento de Astorga entre 2009 y 2019 recoge el cambio de nombre. La travesía sí figura en el Plan General de Ordenación Urbana de 2018, aunque hoy ni Google Maps ni el Catastro la identifican correctamente. El propio Alonso presentó alegaciones a ese plan, descartadas en la aprobación final de 2019. Al parecer, iLeón intentó contactar con su entorno jurídico y con la Junta Vecinal de Castrillo, sin respuesta.
Hijo de un cartero, Alonso visita la zona a menudo por motivos familiares. Tras pasar por un gran bufete madrileño, montó el suyo. Quienes lo conocen lo describen en términos buenos o muy buenos («buena persona» es de las fórmulas que se repiten), pero coinciden en la sorpresa: ninguno conocía su actividad inmobiliaria, solo que tenía intereses empresariales variados.
Más empresas. Alonso, que cumplirá 57 años en diciembre, figura como administrador único de Quesería Yebra SL, con domicilio en Galende (Zamora), y como secretario no consejero de Losada Vinos de Finca, bodega del Bierzo. Una portavoz de esta última precisa que no tiene participación accionarial, que es un mero asesor legal del consejo, y admite que el caso les está salpicando.
Su socio, Fernando Alonso Fuentes, aparecía en 2017 con un 0,5% entre los fundadores de la plataforma educativa ThePower Education: 25 acciones de Powereducation SL, las mismas que otros socios minoritarios (y, al parecer, la firma no respondió a las peticiones de elDiario.es).
Hace unos días contamos que ambos administradores son titulares de más de una docena de sociedades agroalimentarias e inmobiliarias, como Valnor Activos SL y Tracyma 21 SL, creadas en 2012, con domicilio social en la Avenida de Manoteras de Madrid, la misma de Urbagestión Desarrollo e Inversión SL. Ricardo Alonso aparece como administrador único de Tracyma desde diciembre de 2024 y en ninguna figuran ni empleados ni ingresos declarados.
Imágenes | Flickr (Elisa G. Fernández / André Musolino)
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La noticia
El origen del dueño de Urbagestión: de tener una calle con su nombre en Astorga a levantar un discreto negocio inmobiliario
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Xataka
por
Isra Fdez
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