El mercado de vehículos de segunda mano no para de crecer. Tampoco lo hacen las trampas que lo acechan. Entre todas ellas, hay una que destaca por su sofisticación y por las consecuencias que puede tener para quien cae en ella: la estafa del coche mellizo. Y es que este fraude no se limita solamente a hacerle perder dinero al que cae en él, sino que también puede dejarle sin coche, con una deuda activa y, en algunos casos, con cargos penales encima.
Qué es exactamente un coche mellizo. Con lo de «mellizo» se puede imaginar uno de qué puede tratarse. Básicamente hace referencia a un vehículo robado al que se le ha asignado la identidad de otro coche completamente legal. Los delincuentes localizan un vehículo en circulación (del mismo modelo, color y año que el que han robado) y copian su número de bastidor, el VIN.
Con esa información, fabrican una placa falsa, falsifican la documentación y ponen el coche robado a la venta como si fuera su mellizo legal. El resultado es un vehículo con una identidad nueva que, ante ojos de cualquier persona de buena fe que solamente busca comprar un coche de segunda mano, aparenta estar en regla. De esta manera, el comprador, sin saberlo, adquiere un coche robado que tiene el mismo número que otro que circula perfectamente por la calle.
Dos coches con el mismo número de bastidor. El VIN, que es el número de 17 dígitos que vemos bajo el parabrisas, troquelado en el chasis, o en el marco de la puerta del conductor, identifica de forma única a cada vehículo fabricado en el mundo. En ese número se recoge el fabricante, las especificaciones técnicas, el año de producción y sirve para rastrear el historial completo del coche, desde matrículas y garantías hasta robos y reclamaciones a aseguradoras.
Como no podía ser de otra manera, su manipulación está expresamente prohibida por ley en todos los países. En España, el Código Penal tipifica la falsificación de este tipo de documentos como delito con penas de hasta seis meses de prisión. El problema es que, cuando la clonación está bien ejecutada, es extremadamente difícil de detectar a simple vista.
Cómo operan los estafadores. La venta de vehículos mellizos suele estar ejecutada por redes organizadas que se encargan del robo, falsificación y venta del coche. Primero roban el vehículo, habitualmente sin alarma activa ni rastreador. Luego lo «enfrían» (lo esconden unos días para que no aparezca en radares) mientras buscan un coche idéntico del que copiar el VIN. Después fabrican la documentación falsa, lo anuncian a precio llamativo en plataformas online y desaparecen en cuanto cobran.
Según Marco Arban, director de Desarrollo de Negocio en Europa de CARFAX, «los fraudes en el mercado de coches usados son cada vez más complejos y difíciles de detectar, a menudo ocultos detrás de comportamientos aparentemente normales».
Casos. El FBI documentó un caso en Tampa, Florida, en el que se vendieron más de 1.000 coches clonados a compradores repartidos en veinte estados y varios países, con pérdidas estimadas superiores a los 27 millones de dólares entre consumidores, aseguradoras y otras víctimas.
En Argentina, donde la figura del «auto mellizo» lleva años asentada, las ONG Defendamos Buenos Aires y Defendamos la República Argentina estiman que circulan más de 80.000 vehículos con documentación modificada, y que aproximadamente el 80% son camionetas, todoterrenos y pick-ups. En Europa, el fenómeno crece conforme el mercado de segunda mano se expande a ritmo acelerado, favorecido sobre todo por el encarecimiento de los coches nuevos.
Lo que le puede pasar a quien compra uno. Si las autoridades descubren que el vehículo es robado, pueden confiscarlo de inmediato. La aseguradora puede anular la póliza al detectar el fraude. Y el comprador podría incluso heredar deudas pendientes asociadas al VIN legítimo que fue clonado. Pero hay más: el comprador podría enfrentarse a cargos por posesión de bienes robados, aunque no tuviera ningún conocimiento del fraude.
Y el propietario del coche con la identidad robada tampoco sale indemne: puede recibir multas de tráfico que no le corresponden o, en casos extremos, verse vinculado a investigaciones penales por actividades que nunca ha cometido. Muchos de estos vehículos suelen comenzar como chatarra o siniestros totales, lo que significa que sus sistemas de seguridad (airbags, frenos, dirección) pueden haber sido modificados o montados de forma incorrecta, aumentando además el riesgo de accidentes graves.
Señales de alerta. La buena noticia es que, con un poco de atención, existen indicios que pueden delatar a un coche mellizo antes de que sea demasiado tarde. Lo primero que hay que hacer es comprobar el VIN en todos los puntos donde aparece en el vehículo: en el salpicadero junto al parabrisas, en el marco de la puerta del conductor, en el compartimento del motor y en la documentación. Si hay números con tipografías distintas, remaches nuevos, marcas de lijado, soldaduras recientes o zonas repintadas alrededor del grabado, puede haber manipulación.
También conviene fijarse en el precio: si está muy por debajo del mercado, si el vendedor tiene prisa por cerrar sin contrato, mejor alejarse.
Qué hacer antes de cerrar cualquier compra. La herramienta más eficaz y al alcance de cualquiera en España es el informe de la DGT. La Dirección General de Tráfico ofrece varios tipos de informe sobre cualquier vehículo matriculado en España: desde uno gratuito con datos básicos hasta uno completo, por unos 9 euros, que incluye el historial de ITV, el kilometraje registrado, el número de titulares anteriores, posibles cargas o embargos y la situación legal del vehículo.Si el VIN que aparece en ese informe no coincide exactamente con el que figura en el coche, hay un problema serio.
Para vehículos con historial internacional, servicios como CARFAX o carVertical amplían la consulta a bases de datos de decenas de países. Y si tienes a mano un mecánico de confianza que le pueda echar un ojo, mejor que mejor.
Imagen de portada | Ivan Kazlouskij
–
La noticia
Compras un coche de segunda mano, lo pagas y la policía te lo confisca: así funciona la estafa del coche ‘mellizo’
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Antonio Vallejo
.

