Si tienes una cierta edad, seguro que fuiste poseedor de una Game Boy, y, por supuesto, un Pokémon, entre los que estaba la versión Rojo, una de las más vendidas de la historia, y que nos lleva a la noticia de hoy, con algo inédito que no habíamos visto antes.
Y es que resulta que habrían puesto a subasta un prototipo del juego que no se conocía, y por el que podrían pagar más de 25.000 dólares, ya que será su precio de salida, sin un techo, lo que nos lleva a pensar cuánto estarán dispuestos a pagar los fans por este cartucho.
El cartucho especial de Pokémon Rojo en subasta
Lo curioso de este cartucho es que, aunque se trata de un prototipo, el juego que contiene es prácticamente igual al que llegó a las tiendas. Según explican los expertos de PSA han conseguido leer 32 KB de su memoria y comprobar que el contenido coincide con el de la versión estadounidense de Pokémon Rojo. Es decir, no parece que esconda Pokémon nuevos ni zonas que nunca llegamos a ver en el juego original.
Entonces, ¿por qué vale tanto dinero? Pues porque no es un cartucho normal. Se trata de una pieza de desarrollo de 1998, una de esas que se utilizaban mientras se trabajaba en el juego. Y encontrar algo así tantos años después no es precisamente habitual, sobre todo si tenemos en cuenta la popularidad que sigue teniendo Pokémon entre los coleccionistas.
El cartucho también tiene algunos detalles técnicos diferentes a los de una copia como la que podemos tener en nuestras casas, aunque no cambian la experiencia de juego. Entre otras cosas, cuenta con una placa de desarrollo y memoria flash, elementos que se utilizaban para trabajar con el juego durante su creación. Puede que para muchos esto no tenga demasiada importancia, pero para los fans más interesados en la historia de Pokémon es una oportunidad de hacerse con algo bastante especial que nadie más tendrá.
Pokémon Rojo: edición de desarollo en subasta
¿Cuánto dinero pueden pagar por este cartucho?
La subasta ha arrancado con un precio de 25.000 dólares, que no es precisamente poco. Y eso es solo el punto de partida, por lo que habrá que ver hasta dónde están dispuestos a llegar los interesados.

