A través de una máquina virtual, podemos ejecutar dentro de cualquier sistema operativo (Windows, macOS y Linux) cualquier otro, en un entorno cerrado y completamente seguro para el equipo. El uso que se le puede dar a las máquinas virtuales es muy variado: desde probar aplicaciones cuya procedencia es más que dudosa, hasta probar distribuciones de Linux sin tener que instalarlas físicamente en el equipo, pasando por instalar versiones antiguas de Windows para ejecutar juegos retro.
Cómo funciona una máquina virtual
Cómo configurar una máquina virtual
Independientemente de para qué vayamos a utilizarlo, antes de instalar VirtualBox o VMware (las más populares) debemos tener en cuenta cómo funcionan, ya que una mala configuración puede llevar al traste la experiencia de uso.
Cómo funciona una máquina virtual
Una máquina virtual (VM) es un software que simula ser un ordenador físico independiente, permitiendo ejecutar un sistema operativo y aplicaciones dentro de otro sistema ya existente (el sistema anfitrión).
Su funcionamiento se basa en tres pilares clave:
El Hipervisor: Es la capa de software (como VirtualBox, VMware o KVM) que se sitúa entre el hardware real y las máquinas virtuales. Su trabajo es engañar al sistema operativo invitado haciéndole creer que tiene hardware exclusivo para él, traduciendo sus peticiones en instrucciones reales.
Aislamiento y Emulación: El hipervisor crea un entorno estanco. Emula componentes críticos como la CPU, la memoria RAM, el disco duro (que se guarda como un simple archivo virtual) y la tarjeta de red. Lo que pasa dentro de la VM no afecta al ordenador físico.
Asignación de Recursos: Al configurar la VM, le asignas un límite de recursos físicos, recursos que se restan del sistema anfitrión.
Básicamente, se trata de un ordenador dentro de un mismo equipo.
Infografía sobre el funcionamiento de una máquina virtual – Foto: HardZone
Cómo configurar una máquina virtual
Para empezar a utilizar una máquina virtual de la forma más eficiente posible, debemos tener en cuenta una serie de pasos para que esta nos ofrezca el máximo rendimiento.
BIOS / UEFI
Lo primero que debemos hacer es activar la virtualización vía hardware, para que el equipo no utilice únicamente el software para emular todo el entorno. Dependiendo de cuál sea el procesador de nuestro equipo, debemos activar una función u otra.
Dentro de la BIOS / UEFI accedemos al apartado Avanzado, Configuración de CPU o MIT (estos términos se pueden mostrar en inglés).

