Los últimos meses no están siendo precisamente tranquilos para quienes necesitan renovar su PC. Al encarecimiento de la memoria y los problemas de disponibilidad de algunos componentes podría sumarse ahora una subida generalizada en buena parte del catálogo de AMD.
Según fuentes de la cadena de suministro, TSMC habría comunicado a sus clientes un incremento cercano al 10% en sus tarifas de fabricación. AMD no estaría dispuesta a absorber completamente este aumento y ya habría avisado a varios de sus socios de que trasladará los costes a sus chips, afectando previsiblemente al precio de gráficas, placas base y posiblemente también procesadores.
AMD trasladará la subida de TSMC a sus socios (y estos a los usuarios)
La inmensa mayoría de los productos actuales de AMD se fabrica los fabrica TSMC. La compañía taiwanesa produce desde los chiplets empleados por los procesadores Ryzen y EPYC hasta las GPU Radeon y los aceleradores Instinct destinados a inteligencia artificial y centros de datos. Esta dependencia implica que cualquier cambio en las tarifas de la fundición tiene un efecto directo sobre los costes y los márgenes de AMD. Según la información publicada originalmente por el medio asiático ChannelGate, TSMC habría justificado este incremento por la subida continuada de los costes de fabricación.
Imagen oficial de AMD distribuida a la prensa durante el CES 2026, mostrando una CPU con dos chiplets (CCD). Fuente: AMD .
Según la fuente, AMD habría comenzado a notificar a diferentes socios que aplicará una subida cercana al 10% sobre el precio de sus chips. El ajuste no se limitaría a los aceleradores de inteligencia artificial o a las GPU Radeon para consumidores, sino que también alcanzaría a los chipsets utilizados por los fabricantes de placas base.
Eso no significa necesariamente que todas las tarjetas gráficas y placas con chipset AMD vayan a subir exactamente un 10% en las tiendas. AMD vende los chips a fabricantes como ASUS, Gigabyte, Sapphire o PowerColor, y serán estas compañías, junto con distribuidores y comercios, las que determinen cuánto de ese incremento termina trasladándose al consumidor.
Gráficas y placas están señaladas; las CPU siguen en el aire
La información menciona expresamente las GPU de consumo y los chipsets para placas base, por lo que estos serían los dos mercados más claramente afectados. Pero si el incremento se hace realidad durante este cuarto trimestre de 2026, las tarjetas gráficas Radeon podrían sufrir una nueva subida después de los ajustes que AMD ya habría comunicado anteriormente a sus ensambladores por el encarecimiento de la memoria.

