Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – Qué es la latencia en juegos y cómo reducirla al mínimo

A la hora de jugar un usuario puede encontrar una gran cantidad de problemas que afectan directamente a su nivel de habilidad. Uno de estos es la latencia, de forma que si no conocéis exactamente qué es, os explicamos a qué afecta y cómo podéis solucionarla en gran medida.

Los videojuegos cuentan con una serie de fallos específicos que no encontramos en otro tipo de aplicaciones. Algunos de estos representan un error que puede tener que ver con el hardware, otros con el software, pero adicionalmente también encontramos otros que pueden llegar por algo tan básico como es la distancia física que hay entre el ordenador de un usuario y un servidor. Es por este mismo motivo que la latencia se ha convertido en uno de los principales aspectos a tener en cuenta en títulos competitivos, ya que afecta en gran medida a las habilidades del usuario.

Qué es la latencia

En el mundo del gaming, la latencia es el enemigo a batir. Se define como el retraso total, medido en milisegundos (ms), entre el momento en que realizas una acción (un clic del ratón, una pulsación de tecla) y el instante en que ves su resultado en pantalla. Es la suma de múltiples pequeños retardos en tu hardware y tu conexión de red. Por este mismo motivo, merece la pena recalcar que la latencia general esta se divide en dos tipos distintos denominados como input lag y ping. A continuación os explicamos qué es cada una y cómo pueden solucionarse.

Qué es el input lag

En términos generales el input lag es el tipo de latencia más básico que existe y que hace referencia a lo que tardan los periféricos de un ordenador y el propio sistema en procesar las acciones del usuario. El problema que encontramos en este caso tiene que ver con la capacidad que tiene el hardware general de transmitir la información, incluyendo todos los periféricos que estén conectados al mismo.

Como bien podéis imaginar, tener un input lag demasiado alto implica que el usuario puede sentir que cualquier juego se sienta extremadamente lento y poco receptivo, cuando una acción que debería ser instantánea tarda demasiado en aparecer supone un fallo que afecta directamente a la jugabilidad, algo que en títulos competitivos cobra mayor importancia al poner en desventaja al usuario frente a un jugador con menor latencia.

Ejemplo de medición del input lag de un periférico mediante software específico. Fuente: Captura propia, HardZone, 2025.

Aunque es algo que por lo general podemos experimentar en cualquier aplicación que esté presente en un sistema informático, es más notable en juegos que se centran en una jugabilidad extremadamente rápida. En aquellos títulos que tienen un ambiente más calmando la diferencia entre que un clic del ratón o una acción del mando tarde unas milésimas de segundo adicionales no es tan grande, pero en shooters y juegos de lucha sí que afecta directamente.

Para medirlo se utilizan los milisegundos, cuanto menor sea el valor mejor será el tiempo de respuesta.

Cómo mejorar el input lag en un sistema gaming

Tal y como hemos comentado anteriormente, el input lag es un fallo que proviene principalmente del hardware que utiliza un usuario, pero en los sistemas informáticos más avanzados es un error que se localiza principalmente en los periféricos que utiliza cada usuario. Reducir este tipo de latencia puede implicar realizar diversas mejoras sobre un ordenador, optimizando un juego para que no consuma demasiados recursos o cambiando las configuraciones de ciertos periféricos. Por ejemplo algo que muchas personas no suelen tener en cuenta a la hora de utilizar periféricos inalámbricos está en el método de conexión.

Los modelos que utilizan la banda de 2,4 GHz están considerados como sistemas de baja latencia, al ser una conexión inalámbrica más rápida que Bluetooth permiten reducir el input lag en gran medida, ya que el retardo que hay entre que se envía la información y la recibe el dongle es inferior a lo que ofrece Bluetooth. A esto también le afecta la tasa de sondeo que tienen cada uno de los periféricos de entrada, que hace referencia a las veces que se comunican con el ordenador para dar a conocer las acciones que llevan a cabo. Un ratón que funciona a 1000 Hz por ejemplo está notificando de su posición al ordenador 1000 veces por segundo, por lo que un polling rate más bajo como son los 125 hercios puede causar problemas de latencia.

La tecnología HyperPolling de Razer multiplica por 8 la cantidad de datos enviados desde el ratón al PC, reduciendo el input lag. Fuente: Razer Inc.

A esto hay que sumarle también los periféricos de salida como son tanto los auriculares como el monitor. En los auriculares como bien hemos explicado también se aplica, pero funciona de una forma similar a la que lo haría un ratón, un teclado o un mando, el tiempo que tarda en llegar el sonido se mide de la misma forma.

Por otra parte, en el caso de los monitores, los modelos orientados para gaming suelen tener un tiempo de respuesta GtG y MPRT inferior a 1 ms, llegando a alcanzar tasas de 0,03 ms. En el caso del Gray-to-Gray (GtG) se mide el tiempo que tarda un píxel en cambiar de color, mientras que el Moving Picture Response Time (MPRT) hace referencia a cuánto tiempo permanece este visible. Cuanto menor tiempo de respuesta tenga el monitor, menos tiempo tardará en mostrar los cambios de imagen en un videojuego, mejorando la latencia y la fluidez.

Además hay algunas tecnologías como NVIDIA Reflex que reducen la latencia general de entrada para los periféricos en un juego.

Tecnologías clave: NVIDIA Reflex vs. AMD Anti-Lag

Más allá del hardware, los fabricantes de GPU ofrecen soluciones a nivel de software. NVIDIA Reflex funciona sincronizando la CPU y la GPU para eliminar la cola de renderizado, procesando los fotogramas justo a tiempo (‘Just-In-Time’). Esto, según pruebas de rendimiento, puede reducir la latencia del sistema hasta en 30ms en escenarios de alta carga gráfica. Su principal competidor, AMD Anti-Lag, opera a nivel del driver para controlar el ritmo de la CPU y evitar que se adelante demasiado a la GPU, logrando un efecto similar. Es crucial comprobar si tu juego y tarjeta gráfica son compatibles con alguna de estas tecnologías y activarlas en el panel de control correspondiente.

Qué es el ping

Una vez hemos conocido el input lag que hace referencia al hardware que tiene un usuario, también es necesario destacar que hay otro tipo de latencia que no solo depende del equipo que tenga un jugador, sino también de otros factores externos que en muchas ocasiones, no se pueden solucionar. El ping hace referencia al tiempo de respuesta que tarda un ordenador en enviar información a un servidor y recibirlos, es algo que tan solo encontramos en juegos online ya que los títulos que no requieren una conexión a internet permanente tan solo sufren de la latencia que esté relacionada con el hardware del jugador.

El ping se muestra de forma visible en la mayoría de juegos online competitivos para que el jugador conozca la calidad de su conexión. Fuente: Captura propia del juego League of Legends, HardZone, 2025.

La medida que se utiliza para este caso también son los ms (milisegundos), haciendo que muchas personas puedan confundir el input lag con el ping. Juegos como Fortnite, League of Legends o Counter-Strike 2 implementan herramientas que permiten medir el ping en tiempo real, por ello es importante conocer qué rangos son los más óptimos.

Aunque la percepción varía, existe un consenso técnico. Organismos como el IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers), en sus estudios sobre redes para aplicaciones en tiempo real (como el estándar 802.11ax), consideran que una latencia por debajo de 20ms es óptima para gaming competitivo. Generalmente, se aceptan estos rangos:

0-20ms: Excelente
20-50ms: Bueno
50-100ms: Aceptable, pero con posible lag perceptible
>100ms: Problemático

En este aspecto, el principal problema que encontramos está en que tan solo hay tres factores que afectan directamente en este caso: la conexión a internet, la tarjeta de red y el servidor de juegos.

Conexión a internet

Este dato hace referencia a la velocidad de transferencia que tiene el usuario, se mide en Mbps y en juegos online afecta tanto la de subida como la de bajada. No solo importa lo rápida que puede ser la red, sino también la estabilidad que tiene ya que una fluctuación de datos constante puede causar desconexiones, lag y demás.

Tarjeta de red

La tarjeta de red es el componente físico que permite transmitir datos a través de una red, esta suele ir incorporada en la placa base y dependiendo del modelo puede ofrecer velocidades Gigabit Ethernet (Gbps) de 1GbE, 2.5GbE, 5 GbE e incluso 10GbE en modelos más avanzados. En caso de tener un componente de este tipo con menos de 1GbE y tener contratada una conexión superior, no conseguiremos velocidades superiores ya que estarán limitadas a lo que soporta la tarjeta de red (también sucede con el tipo de cable que se utilice).

Servidor de juegos

Por último tenemos el servidor de juegos remoto al que nuestro ordenador envía los datos. Si el servidor es inestable podemos encontrar errores generalizados para todos los usuarios, pero también afecta la distancia física que hay entre un jugador y el propio servidor, cuanto más lejos esté peor ping tendrá ya que los datos tardarán más tiempo en llegar.

Cómo reducir el ping a la hora de jugar

Como bien hemos comentado el ping sucede por tres aspectos principales, de los cuales tan solo podemos arreglar dos, ya que el tercero implicaría localizar cuál es el servidor de juegos que procesa nuestros datos e irnos a vivir a la zona residencial más cercana posible. Para reducir el ping lo recomendable es optar por un ISP (Internet Service Provider) que no presente fallos frecuentes en la red o que bloquee las IP de los distintos centros de datos que sirven como servidores para dichos títulos, es decir, que no tenga políticas contra Cloudfare, Amazon Web Services, Microsoft Azure y similares.

Lo recomendable actualmente para juegos es optar mínimo por una conexión de 1GbE, mientras que para aprovecharla necesitaréis una placa base compatible, los modelos gaming de gama media actualmente suelen ofrecer una tarjeta de red que implementa 2.5GbE por lo que esto no supone un problema. A su vez también hay que destacar que necesitaréis un cable reforzado que sea como mínimo de categoría 6, ya que son los compatibles con Gigabit Ethernet, el modelo 5E también lo implementa pero puede presentar más fallos. Obviamente recomendamos que es utilicen este tipo de cables ya que el uso de WiFi para jugar añade una capa de latencia adicional que afecta directamente al ping.

Herramientas como Speedtest.net permiten medir no solo la velocidad, sino también el ping y el jitter de tu conexión a internet. Fuente: Captura propia, HardZone, 2025.

Por último, aunque hemos comentado que no hay una forma óptima de reducir el ping causado por la distancia entre un ordenador y un servidor, realmente existe uno que es el uso de VPN específicas para jugar (GPN o Gamers Private Network), aunque la diferencia no es tan grande como podemos imaginar. Los programas que permiten este tipo de conexiones directas pueden llegar a ofrecer una mejora que reduce unos milisegundos. En conexiones interconinentales permiten reducir el ping entre 5-15 ms, pero su principal atractivo está en la reducción de «jitter» que permite estabilizar en gran medida la conexión evitando picos de lag. Algunas de las más conocidas del mercado son ExitLag y WTFast.

¿Y el tiempo de respuesta humano se puede mejorar?

Hemos hablado del input lag y del ping, estos dos son los tipos de latencia que hacen referencia al tiempo de respuesta que tienen los sistemas informáticos, pero también debemos tener en cuenta que también existe el factor humano a la hora de jugar, siendo el más importante a tener en cuenta cuando hemos corregido los dos anteriores. Al igual que sucede con los dos anteriores, el tiempo que tarda una persona en reaccionar a un evento que sucede en un juego también se mide en milisegundos, podéis probar vuestras habilidades en páginas como HumanBenchmark, de forma que para mejorar lo que debéis hacer está claro: practicar.

Preguntas frecuentes sobre la latencia en videojuegos

¿Cuál es la diferencia principal entre input lag y ping?

El input lag es la latencia generada por tu propio hardware (PC, monitor, ratón), es decir, el tiempo que tardan tus acciones en procesarse localmente. El ping es la latencia de red, el tiempo que tardan los datos en viajar desde tu PC hasta el servidor del juego y volver.

¿Usar un ratón o teclado inalámbrico siempre aumenta la latencia?

No necesariamente. Los periféricos inalámbricos modernos con tecnología de 2,4 GHz ofrecen una latencia muy baja, comparable a la de los modelos con cable. La tecnología Bluetooth, en cambio, sí suele introducir un retardo más notable.

¿Tener fibra óptica garantiza un ping bajo?

Tener una conexión rápida como la fibra óptica ayuda, pero no garantiza un ping bajo. La distancia física hasta el servidor del juego es un factor crucial. Puedes tener 1 Gbps de velocidad y un ping alto si el servidor está en otro continente.

¿Qué se considera un buen ping para jugar online?

Para una experiencia competitiva óptima, un ping por debajo de 30 ms es ideal. Entre 30 y 60 ms se considera aceptable. Por encima de 100 ms, el retardo o ‘lag’ es muy significativo y afecta negativamente a la jugabilidad.

¿Cómo ayuda NVIDIA Reflex a reducir la latencia?

NVIDIA Reflex es una tecnología que reduce la latencia del sistema (input lag) optimizando la comunicación entre la CPU y la GPU. Básicamente, minimiza la cola de renderizado para que los fotogramas se procesen justo a tiempo, reduciendo el retardo entre tu clic y la acción en pantalla.

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