Cuando vas a montar un nuevo PC (o actualizar el que tienes), es habitual dedicar bastante tiempo a elegir el procesador, la gráfica o la memoria RAM. Sin embargo, hay un componente que suele dejarse para el final y cuya importancia quizá se descubre cuando ya es tarde: la caja del PC. Elegir un modelo demasiado pequeño puede limitar futuras ampliaciones o complicar el montaje, y por el contrario comprar una caja demasiado grande puede quitarte más espacio de la cuenta en tu mesa.
Por fortuna, en el mercado hay una enorme variedad de formatos capaces de adaptarse prácticamente a cualquier tipo de necesidad que tengas. Desde equipos compactos para escritorios reducidos hasta auténticas estaciones de trabajo para refrigeración líquida personalizada, la clave está en saber qué necesidades tienes hoy y cuáles podrías llegar a tener mañana. En este artículo, vamos a intentar ayudarte a elegir tomando como referencia uno de los principales fabricantes de cajas para PC del mercado: CORSAIR.
El tamaño de la caja condiciona mucho más de lo que parece
Lo primero que debemos tener en cuenta para elegir una caja es el formato de la placa base, ya que por mucho que quieras una caja pequeña, si tu placa es más grande de lo que admite la caja estarás condenado. A estas alturas cualquier aficionado conoce los formatos mini ITX, micro ATX, ATX o EATX, pero la realidad es que la elección de la caja condiciona muchos más aspectos.
A pesar de su pequeño tamaño, la Frame 2800X de Corsair admite hardware de altas prestaciones. Foto: Corsair.
Por ejemplo, determina la longitud máxima que puede tener la tarjeta gráfica, y con las GPU actuales, que en muchos casos superan ampliamente los 30 cm de longitud e incluso llegan a ocupar 4 ranuras de expansión, disponer de espacio suficiente deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad. Y lo mismo sucede con la refrigeración. Una caja compacta puede llegar a admitir algunos tamaños de radiadores para refrigeración líquida, pero seguramente no te permita instalar modelos más avanzados, especialmente los que tienen radiadores de 360 o incluso 420 mm.
Otro aspecto que muchas veces se olvida es la gestión del cableado. Cuanto más espacio exista detrás de la bandeja de la placa base y más opciones nos de la caja para canalizar y amarrar los cables, más sencillo será el montaje y mejor quedará en términos de estética, además de favorecer un mejor flujo de aire para fomentar una mejor refrigeración.
La gestión del cableado de la Corsair Air 5400 LX-R es de lo mejor que existe en el mercado. Foto: Corsair.
Por supuesto, también hay que pensar en las unidades de almacenamiento (aunque hoy en día la mayoría usamos solo uno o dos SSD M.2 conectados directamente a la placa base), el número de ventiladores disponibles para crear un buen flujo interno de aire, o incluso la comodidad durante el montaje. Trabajar dentro de una caja amplia reduce considerablemente la dificultad y el tiempo que tardas en la instalación.
¿Qué formato encaja mejor con tu perfil de usuario?
Aunque podrías seguir el refrán de «burro grande, ande o no ande» y escoger una caja grande en la que instalar todo sin problemas, realmente no existe un tamaño universalmente mejor que otro, ni todo el mundo tiene el espacio necesario en la mesa para dar cabida a una caja de grandes dimensiones. O, simplemente, prefieres una estética más recogida y elegante que una caja enorme.
Quien busca un ordenador compacto para jugar, trabajar o estudiar y no necesita gráficas enormes ni un sistema de refrigeración extremo, encontrará en una caja micro ATX un excelente equilibrio entre dimensiones y posibilidades. Un ejemplo perfecto es la Corsair FRAME 2800X, un chasis de doble cámara que aprovecha muy bien el espacio disponible, facilita enormemente el montaje gracias a su diseño interno y mantiene un aspecto limpio al ocultar casi todo el cableado.
La Corsair FRAME 2800X ofrece una excelente relación entre espacio y compatibilidad en formato mATX. Foto: Corsair.
Si hablamos de un perfil más convencional para el público «gamer», el formato ATX es el rey. Aquí resulta especialmente interesante la Corsair FRAME 4000D, cuya filosofía modular permite adaptar el interior según tus necesidades. Su diseño desmontable facilita tanto el montaje inicial como futuras ampliaciones, ofreciendo al mismo tiempo una excelente compatibilidad con todo tipo de hardware, incluyendo gráficas de gran tamaño, múltiples ventiladores y radiadores de hasta 360 mm.
Disponible en negro y blanco, la Corsair Frame 4000D es una caja modular a prueba de actualizaciones futuras. Foto: Corsair.
Además, cuando decimos que esta caja es modular, es que lo es de verdad. Corsair tiene además varios frontales diferentes mediante los que puedes cambiarle completamente la estética (por ejemplo, poniéndole un frontal de madera en lugar de rejilla metálica), o tiene un accesorio con el que puedes instalarle la pantalla Corsair Xeneon Edge en el lateral conectándola de forma interna en el PC.

