Hard Zone : Hardware, Reviews, Noticias, Tutoriales, Foros de ayuda – NiPoGi P2, análisis: estrenamos Wildcat Lake en un mini PC diminuto y barato

NiPoGi es una marca que conocemos principalmente por sus mini PC, con un catálogo en el que encontramos desde modelos muy baratos con los típicos Intel N100, N150 y similares hasta equipos bastante más serios equipados con procesadores Ryzen. Hoy hemos tenido la oportunidad de poner a prueba el NiPoGi P2, un mini-PC que está más cerca de los primeros por concepto y precio, aunque, en esta ocasión, cuenta con una plataforma bastante más moderna y prometedora entre manos.

El nuevo modelo P2 de NiPoGi busca jugar en la liga de los mini-PC baratos, pero alejándose de los procesadores N95, N100 o N150 que ya empiezan a quedarse algo obsoletos. En su lugar, este equipo monta un procesador Intel Core 3 de la serie 300, un procesador presentado en 2026 y que pertenece a la nueva familia Wildcat Lake, una gama creada por Intel para portátiles y ordenadores económicos en los que importan más el consumo, el precio y la autonomía que ofrecer una enorme potencia bruta.

NiPoGi lo acompaña, además, de una configuración bastante sencilla de memoria LPDDR5, SSD NVMe, Wi-Fi 6, red de 2,5 GbE y Windows 11 Pro instalado de fábrica. No pretende competir con los mini PC equipados con Ryzen 7 o Core Ultra, y tampoco vamos a encontrarnos una máquina pensada para jugar. La idea es ofrecer un ordenador pequeño y relativamente barato que podamos sacar de la caja, conectar a un monitor y utilizar para trabajar o estudiar.

Eso sí, antes de empezar, debemos tener cuidado con el nombre del equipo. NiPoGi comercializa distintas versiones bajo la denominación P2, incluidas algunas con hardware AMD, por lo que las especificaciones pueden cambiar considerablemente de una a otra. La que tenemos entre manos es la nueva versión equipada con el Intel Core 3 304, 12 GB de RAM y 512 GB de almacenamiento.

 

Características y especificaciones

CaracterísticaDetalle

ModeloNiPoGi P2

ProcesadorIntel Core 3 304 (Wildcat Lake)

Núcleos / hilos5 núcleos / 5 hilos (1 P-Core + 4 LPE-Core)

Frecuencia máximaHasta 4,3 GHz

Caché6 MB

Potencia CPU15 W de potencia base

GráficosIntel Graphics Xe3-LPG

GPU1 Xe Core / 16 EU

Frecuencia GPUHasta 2,3 GHz

NPUIntel AI Boost

Rendimiento NPUHasta 15 TOPS

Memoria RAM12 GB LPDDR5-5600

Configuración RAMSingle Channel, soldada

AlmacenamientoSSD NVMe Colorfire CF620 de 512 GB

Ranura SSDM.2 2280 PCIe 4.0 x4

Wi-FiWi-Fi 6

BluetoothBluetooth 5.2

Ethernet2.5 GbE

VídeoHDMI 2.0 + DisplayPort

USB traseros4 x USB 3.2 Gen 1 Type-A

USB delanteros2 x USB 3.2 Gen 2 Type-A + USB-C

AudioJack combinado de 3,5 mm

Sistema operativoWindows 11 Pro

Dimensiones128 x 128 x 44 mm

Peso456 gramos

Montaje VESASí

La pieza más interesante de este P2 es su Intel Core 3 304, uno de los procesadores Wildcat Lake con los que Intel quiere renovar la gama de entrada y, aunque su nombre pueda llevar a pensar en los antiguos Core i3, internamente estamos ante algo bastante diferente. Esta CPU tiene cinco núcleos y cinco hilos, repartidos de una forma bastante peculiar. Tenemos un único P-Core encargado de las tareas que necesitan más rendimiento y cuatro núcleos LPE, o Low Power Efficient, para el resto de cargas. No hay Hyper-Threading, así que cada núcleo ejecuta un único hilo. El P-Core puede alcanzar los 4,3 GHz y el procesador dispone de 6 MB de caché.

Estamos ante un procesador de 15 W de potencia base, así que tampoco necesita un sistema de refrigeración especialmente grande. Esto es importante en un mini PC porque hay muy poco espacio para disipador y ventilador y, cuanto más calor tengamos que sacar de su interior, más fácil será terminar escuchando constantemente el ventilador. También resulta interesante que Wildcat Lake está fabricado utilizando Intel 18A, una plataforma mucho más reciente que la que encontramos en los Intel N100, N150 y otros procesadores que se han convertido casi en un estándar dentro de los mini PC baratos. El Core 3 304 sigue siendo un procesador modesto, pero al menos estamos comprando una plataforma actual y no una CPU reciclada de generaciones anteriores.

La gráfica integrada también cambia. El Core 3 304 incorpora Intel Graphics con arquitectura Xe3-LPG, aunque en una configuración bastante recortada con un único Xe Core y 16 unidades de ejecución. Puede alcanzar los 2,3 GHz y está pensada principalmente para acelerar el escritorio, vídeo y aplicaciones multimedia. No debemos esperar grandes cosas de ella jugando, aunque tampoco es esa la intención de este ordenador. Para títulos muy ligeros o antiguos seguramente podamos hacer alguna concesión, pero este P2 no pretende sustituir a un equipo gaming.

El procesador incluye además una NPU Intel AI Boost capaz de alcanzar hasta 15 TOPS. Es una incorporación curiosa en un ordenador de esta gama y permite descargar determinadas tareas de inteligencia artificial de la CPU o la GPU. En cualquier caso, no debemos confundirlo con un Copilot+ PC: los requisitos de Microsoft son bastante superiores y este procesador no llega a ellos.

Junto al procesador, NiPoGi ha instalado 12 GB de memoria LPDDR5 a 5.600 MT/s. Para un ordenador destinado a Office, navegación, reproducción multimedia y trabajo cotidiano, nos parece una cantidad bastante más razonable que los 8 GB que todavía vemos en muchos equipos baratos, aunque aquí aparece una de las primeras pegas del P2. Además, la memoria está soldada a la placa base y funciona en Single Channel, por lo que no tenemos ranuras SO-DIMM ni posibilidad de ampliarla, así que los 12 GB que vienen de fábrica son los que tendremos durante toda la vida del ordenador. Es algo que debemos tener en cuenta si buscamos un mini PC que podamos ir actualizando con el tiempo.

Con el almacenamiento tenemos algo más de libertad. Nuestra unidad monta un Colorfire CF620 NVMe de 512 GB en formato M.2 2280. El P2 dispone de una interfaz PCIe 4.0 x4, aunque curiosamente el SSD que NiPoGi monta de fábrica es PCIe 3.0, por lo que no aprovecha todo el ancho de banda disponible. No es necesariamente un problema para el uso normal de Windows, pero sí deja margen de mejora. Si los 512 GB se nos quedan pequeños o queremos una unidad más rápida, podremos sustituir el SSD por otro modelo.

En conexiones físicas, el P2 va bastante bien servido para su tamaño. En la parte frontal tenemos dos USB 3.2 Gen 2 Type-A de 10 Gbps, un USB-C y un jack de audio de 3,5 mm. Detrás encontramos otros cuatro USB Type-A, en este caso USB 3.2 Gen 1 de 5 Gbps, además de las conexiones de vídeo y red. Esto nos deja nada menos que seis USB-A disponibles, algo que agradecemos especialmente en un mini PC que puede terminar haciendo las veces de ordenador de sobremesa. Podemos conectar teclado, ratón, almacenamiento externo y otros periféricos sin tener que recurrir inmediatamente a un hub USB.

Para los monitores contamos con HDMI 2.0 y DisplayPort, así que podemos utilizar dos pantallas directamente. El USB-C también ofrece salida de vídeo, por lo que podemos conectar un monitor a él si lo preferimos.

En cuanto a la red, tenemos Ethernet de 2,5 Gb/s, Wi-Fi 6 y Bluetooth 5.2. Que NiPoGi haya montado Ethernet 2.5 GbE es un buen detalle, especialmente si pensamos utilizarlo como equipo fijo conectado por cable o como NAS casero, ya que muchos ordenadores de este precio continúan limitados a Gigabit Ethernet.

Todo el hardware está metido dentro de un chasis de apenas 128 x 128 x 44 mm, con un peso de unos 456 gramos. Es lo suficientemente pequeño como para dejarlo en cualquier esquina del escritorio y también incluye soporte para montaje VESA, por lo que podemos colocarlo detrás del monitor y montar un puesto de trabajo prácticamente sin ocupar espacio sobre la mesa.

El NiPoGi P2 llega, además, con Windows 11 Pro instalado de fábrica. Esto hace que podamos utilizarlo prácticamente desde que lo sacamos de la caja, sin tener que comprar una licencia aparte ni instalar el sistema operativo nosotros mismos.

 

Análisis externo

El NiPoGi P2 viene en una caja de cartón bastante sencilla, con una combinación de blanco y negro y muy poca información a simple vista. En la parte superior aparece la denominación «Pinova Series» junto al logotipo de esta familia y un simple «Mini PC». No es un embalaje especialmente trabajado, aunque cumple perfectamente su función y el equipo llega bien protegido en su interior.

Caja del Mini PC NiPoGi P2, perteneciente a la línea Pinova Series, antes de ser desempaquetado. Foto: HardZone.es

En la parte posterior tenemos una tabla con las distintas configuraciones disponibles, además de los datos del fabricante, importador europeo y las correspondientes certificaciones.

Detalle de la zona inferior del embalaje del NiPoGi P2, donde se muestran los datos de fabricación, importación y certificaciones legales. Foto: HardZone.es

Dentro encontramos una segunda caja blanca todavía más sencilla.

Caja externa del ordenador compacto NiPoGi P2 antes de realizar el desempaquetado. Foto: HardZone.es

Y nada más abrirla, aparece el P2 encajado y protegido con una película sobre la tapa superior.

El NiPoGi P2 viene protegido en su embalaje original con un plástico superior que incluye códigos QR de soporte e instrucciones rápidas de configuración. Foto: HardZone.es

NiPoGi incluye todo lo necesario para ponerlo en marcha. Junto al propio mini PC tenemos el adaptador de corriente y su cable, un HDMI, el manual de usuario y un soporte VESA con su tornillería. Este último nos permite instalar el ordenador detrás de un monitor compatible, algo bastante útil teniendo en cuenta que estamos precisamente ante un equipo pensado para ocupar el mínimo espacio posible.

Desembalaje de los componentes del NiPoGi P2, que incluyen la fuente de alimentación, cable HDMI, manual de usuario y soporte VESA. Foto: HardZone.es

Una vez fuera de la caja, el P2 tiene un aspecto bastante más cuidado de lo que suele ser habitual en esta gama. NiPoGi ha optado por un acabado plateado para prácticamente todo el chasis, con el logotipo de Pinova en el centro de la tapa y la correspondiente pegatina Intel Core 3 en una esquina.

El NiPoGi P2 presenta un diseño compacto con acabado plateado, rejillas de ventilación laterales y conectores frontales de fácil acceso. Foto: HardZone.es

Lo que más destaca es el marco cobrizo que rodea toda la zona superior. No está ahí únicamente por estética, ya que forma parte del sistema de ventilación y deja numerosas aberturas alrededor del equipo. El contraste entre el plateado y este acabado cobrizo le da además un toque bastante peculiar y consigue que el P2 no parezca otro mini PC genérico más.

Vista frontal del NiPoGi P2 donde se aprecian las conexiones de fácil acceso y el botón de encendido integrado en el chasis plateado. Foto: HardZone.es

La tapa superior es completamente plana y no tenemos iluminación ni ningún elemento que llame especialmente la atención. El resultado es bastante discreto, algo que nos parece acertado para un ordenador que seguramente termine en un escritorio, una oficina o incluso instalado detrás de un monitor.

En el frontal tenemos las conexiones que vamos a utilizar con mayor frecuencia. Empezando por la izquierda encontramos un USB Type-C, seguido de dos USB Type-A, el jack combinado de audio de 3,5 mm y el botón de encendido.

Los dos USB-A frontales son los puertos más rápidos del equipo, con velocidades de hasta 10 Gbps, por lo que es un buen sitio para conectar un SSD externo, una memoria USB o cualquier dispositivo que vayamos poniendo y quitando habitualmente. También agradecemos que el conector de auriculares esté aquí y no escondido en la parte trasera.

Los dos laterales están prácticamente dedicados por completo a la ventilación. En la zona inferior tenemos cinco grandes aberturas rectangulares y, sobre ellas, vuelve a quedar expuesto parte del entramado cobrizo que rodea la zona superior. Como veremos al abrir el equipo, NiPoGi necesita mover bastante aire a través de un espacio muy reducido y ha aprovechado prácticamente todo el perímetro del chasis para ello.

La parte trasera está bastante más concurrida. Aquí encontramos las conexiones que normalmente dejaremos instaladas de forma permanente: HDMI, DisplayPort, Ethernet 2.5 GbE, cuatro USB Type-A y el conector de alimentación.

Vista trasera del NiPoGi P2 con su variedad de conexiones, incluyendo salidas de vídeo, cuatro puertos USB y rejillas de ventilación. Foto: HardZone.es

Tener cuatro USB adicionales detrás y otros dos delante nos deja un total de seis USB-A, una cantidad muy buena para un ordenador de este tamaño. Podemos dejar teclado, ratón y otros periféricos conectados detrás y conservar los dos puertos rápidos delanteros libres para dispositivos externos.

También tenemos salidas HDMI y DisplayPort independientes, de modo que podemos trabajar con dos monitores sin adaptadores. El Ethernet de 2,5 Gb/s se encuentra justo en el centro de la parte trasera y viene protegido de fábrica con una pequeña pegatina que recuerda que debemos conectar el cable de red después de iniciar Windows y configurar el Wi-Fi si queremos evitar problemas durante la configuración inicial del sistema.

Si le damos la vuelta, encontramos cuatro patas de goma bastante grandes en las esquinas. Además de evitar que el mini PC se deslice sobre la mesa, levantan ligeramente el chasis para permitir la entrada de aire por la parte inferior.

Vista inferior del NiPoGi P2, donde se aprecia la entrada de aire protegida por una rejilla decorativa y los soportes de goma para mejorar la estabilidad. Foto: HardZone.es

Buena parte de esta base está ocupada precisamente por otra rejilla de ventilación. También encontramos aquí la etiqueta de nuestra unidad, que confirma que estamos ante el NiPoGi P2 equipado con Intel Core 3 304, 12 GB de RAM y SSD de 512 GB. La alimentación indicada es de 19 V y 3,42 A.

Detalle de la pegatina informativa del NiPoGi P2 donde se aprecian las certificaciones de seguridad, el modelo y los datos de alimentación eléctrica. Foto: HardZone.es

Como podemos ver, el P2 aprovecha muy bien sus 128 x 128 x 44 mm. No tenemos prácticamente ninguna superficie desaprovechada: el frontal queda reservado para conexiones rápidas, la parte trasera para los cables que normalmente permanecerán conectados y tanto laterales como base y perímetro superior participan en la refrigeración.

 

Análisis interno

Acceder al interior tampoco tiene demasiado misterio. Una vez retirada la cubierta superior podemos ver algo que desde fuera ya nos llamaba bastante la atención: esa pieza cobriza no es simplemente un adorno colocado alrededor de la tapa, sino una estructura que ocupa prácticamente todo el perímetro interior del equipo.

El diseño del NiPoGi P2 permite retirar la cubierta superior para acceder a los componentes internos del dispositivo. Foto: HardZone.es

Debajo encontramos una placa base extremadamente compacta y prácticamente hecha a medida para aprovechar todo el espacio disponible. Aquí podemos identificar fácilmente el SSD y el módulo encargado de las comunicaciones inalámbricas, mientras que buena parte del resto de componentes queda repartido alrededor de ellos.

Interior del NiPoGi P2 donde se aprecian la placa base, la tarjeta Wi-Fi y la ranura para almacenamiento SSD bajo el chasis de color naranja. Foto: HardZone.es

Nuestra unidad monta, tal y como indicaban las especificaciones, un Colorfire CF620 de 512 GB en formato M.2 2280. Se trata de la única unidad de almacenamiento instalada de fábrica y podemos sustituirla si necesitamos más capacidad. Esto es especialmente importante porque, a diferencia del almacenamiento, la memoria RAM del equipo no está pensada para que podamos ampliarla posteriormente.

Vista de los componentes internos del NiPoGi P2, donde se aprecia la unidad SSD M.2 de 512 GB y el módulo de conectividad inalámbrica. Foto: HardZone.es

Junto al SSD tenemos el pequeño módulo encargado del Wi-Fi y Bluetooth, con sus correspondientes cables de antena recorriendo el interior del chasis. También podemos ver la pila de la BIOS y, en general, una distribución bastante limpia teniendo en cuenta el poco espacio con el que trabaja el fabricante.

Hay otro detalle interesante: sobre el SSD encontramos una almohadilla térmica de gran tamaño que entra en contacto con la cubierta superior cuando cerramos el ordenador. De esta forma, NiPoGi utiliza parte de la propia estructura del equipo para ayudar a evacuar el calor generado por la unidad NVMe.

La memoria, por su parte, está integrada en la propia placa. Esto nos deja con los 12 GB LPDDR5 de fábrica durante toda la vida útil del P2, ya que no encontramos los habituales slots SO-DIMM que sí tienen otros mini PC. Es probablemente una de las mayores limitaciones del equipo en términos de ampliación.

Si continuamos desmontándolo y extraemos la placa base podemos ver la otra mitad del sistema de refrigeración. NiPoGi ha instalado un ventilador tipo turbina bastante grande teniendo en cuenta las dimensiones del ordenador, cubierto por una estructura metálica que canaliza el flujo de aire.

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