Hay recopilaciones que sirven para recuperar juegos difíciles de encontrar, otras que aprovechan para remasterizarlos y algunas que simplemente vuelven a empaquetar material que ya teníamos disponible. KINGDOM HEARTS Collection [I~III] pertenece, en buena medida, a este último grupo, aunque en Nintendo Switch 2 tiene bastante más sentido que en el resto de plataformas. No porque Square Enix haya rehecho sus juegos ni porque nos encontremos ante una nueva remasterización, sino porque esta es la primera vez que podemos jugar a prácticamente toda la historia de Sora de forma nativa en una consola de Nintendo.
Una historia enorme que empezó de una forma bastante sencilla
El verdadero cambio en Switch 2: ahora sí son juegos locales
Los Kingdom Hearts clásicos, las mejores adaptaciones para Switch 2
2.8 empieza a enseñar los dientes a Switch 2
Kingdom Hearts III es el que realmente pone a prueba la consola
Dock o portátil: dos experiencias bastante diferentes
Los tiempos de carga también agradecen el cambio de generación
Una Game-Key Card de 128 GB es difícil de defender
Audio: pocas novedades y pocas cosas que arreglar
Precio: mucho contenido, aunque no sea contenido nuevo
Conclusión: Switch 2 arregla por fin el gran problema de Kingdom Hearts en Nintendo
Square Enix llevó la saga a la primera Switch recurriendo al juego en la nube, incluida la recopilación 1.5+2.5, donde encontramos títulos procedentes originalmente de PS2 y PSP. Aquella solución nunca terminó de convencernos: necesitábamos conexión permanente, la calidad de imagen dependía de la red y aparecía una latencia que no tenía ninguna razón de ser en juegos con tantos años a sus espaldas. La compañía terminará cerrando esos servidores en junio de 2027, y todos los que lo compraron se quedarán sin los juegos para siempre. Por eso, el hecho de que las nuevas versiones para Switch 2 se ejecuten directamente en la consola es tan importante de cara al futuro.
Por este motivo hemos afrontado este análisis de una forma algo diferente. No vamos a descubrir ahora Kingdom Hearts, ni a dedicar páginas a explicar cómo funciona una llave espada. Lo que queremos comprobar es qué tal han llegado estos juegos a Switch 2, qué sacrificios existen respecto a otras plataformas y, sobre todo, si esta nueva colección arregla de una vez la asignatura pendiente que Square Enix tenía con Nintendo.
Una historia enorme que empezó de una forma bastante sencilla
Es curioso volver al primer Kingdom Hearts después de tantos años porque su punto de partida resulta mucho más sencillo de lo que posteriormente llegaría a ser la saga. Sora es un joven que vive en las Islas del Destino junto a Riku y Kairi hasta que la aparición de los Sincorazón lo separa de sus amigos. Por el camino se encuentra con Donald y Goofy, que buscan al rey Mickey, y juntos empiezan a recorrer diferentes mundos de Disney mientras intentan entender qué está ocurriendo.
Los protagonistas de Kingdom Hearts contemplan la puesta de sol desde la playa en una escena de la colección para consolas. Foto: HardZone.es
Sobre esa idea relativamente simple, Square Enix fue levantando una historia cada vez más grande. Chain of Memories sirve de enlace con la segunda entrega y empieza a complicar las cosas con la Organización XIII y los recuerdos de Sora, mientras que Kingdom Hearts II recoge muchas de esas piezas y amplía considerablemente el conflicto entre la luz y la oscuridad.
Axel se dirige a Roxas en una de las secuencias narrativas incluidas en Kingdom Hearts Collection I – III. Foto: HardZone.es
A partir de ahí entran personajes como Roxas, Aqua, Terra y Ventus, las diferentes encarnaciones de Xehanort y una cantidad de acontecimientos que convierten los títulos aparentemente secundarios en piezas importantes para comprender la historia principal.
Aqua y Ventus conversan durante una secuencia cinematográfica de la colección Kingdom Hearts para la consola Switch 2. Foto: HardZone.es
Ese es precisamente uno de los motivos por los que una recopilación como esta sigue teniendo sentido. Birth by Sleep, por ejemplo, no es simplemente un spin-off procedente de PSP, sino una precuela que explica buena parte de lo que ocurre después. Dream Drop Distance tampoco es un capítulo prescindible pese a haberse estrenado originalmente en Nintendo 3DS, ya que enlaza directamente con los acontecimientos de Kingdom Hearts III. Incluso 0.2 Birth by Sleep -A Fragmentary Passage- tiene importancia como pequeño puente narrativo y, de paso, anticipó el salto tecnológico que posteriormente veríamos en la tercera entrega numerada.
Interfaz de combate de Kingdom Hearts Collection I – III donde se muestra a Aqua enfrentándose a enemigos en un entorno de baja iluminación. Foto: HardZone.es
Todo desemboca en Kingdom Hearts III, donde Sora vuelve a viajar junto a Donald y Goofy mientras intenta recuperar el poder perdido y prepararse para el enfrentamiento definitivo con Xehanort y la Organización XIII. Es también el juego que termina de abrir la saga a los mundos de Pixar, con escenarios basados en Toy Story y Monstruos S.A., entre otros, y el que cierra el arco argumental que llevaba construyéndose desde el primer juego. Esta edición incorpora además Re Mind, por lo que no nos quedamos únicamente con la campaña original.
Escena de combate en el Coliseo del Olimpo con Sora y sus aliados frente a una horda de sincorazón en la versión de Kingdom Hearts Collection para Switch 2. Foto: HardZone.es
No vamos a entrar mucho más en la trama porque necesitaríamos un artículo dedicado exclusivamente a ordenar la cronología de Kingdom Hearts. Lo importante es que aquí tenemos material suficiente para seguir la historia desde sus primeros pasos hasta el final de esta etapa y, además, hacerlo en una misma máquina.
El verdadero cambio en Switch 2: ahora sí son juegos locales
Hasta ahora, jugar a Kingdom Hearts en una consola Nintendo tenía una contradicción bastante difícil de justificar. Switch parecía una plataforma perfecta para recuperar estas aventuras, especialmente las entregas antiguas, pero Square Enix decidió que prácticamente toda la colección funcionase mediante streaming. El resultado dependía completamente de nuestra conexión y perdíamos una de las mayores ventajas de una portátil: poder llevárnosla y jugar donde quisiéramos.
Switch 2 corrige ese problema de raíz. Las nuevas versiones son nativas, algo que Square Enix deja claro incluso al ofrecer un descuento del 50 % a quienes compraron anteriormente las Cloud Version. Además, también podemos transferir las partidas guardadas de aquellas ediciones a las nuevas versiones del juego.
Primer plano de Roxas sosteniendo la Llave Espada durante una secuencia del juego en Kingdom Hearts Collection I – III. Foto: HardZone.es
Pero el cambio afecta a mucho más que a la posibilidad de jugar sin Internet. Al eliminar el streaming, desaparece también la compresión de vídeo. Lo que vemos en pantalla es la imagen generada directamente por la consola, de manera que los contornos son más limpios, no aparecen bloques ni pérdida de detalle cuando la escena se complica y la calidad deja de fluctuar dependiendo de nuestra red. En un juego con una dirección artística tan colorida, zonas con vegetación, partículas y combates en los que constantemente llenamos la pantalla de efectos, es una diferencia fácil de apreciar.
También desaparece la latencia adicional propia del juego remoto. Kingdom Hearts no necesita la precisión de un título competitivo, pero su sistema de combate se volvió mucho más rápido a medida que avanzaba la saga. Kingdom Hearts II es probablemente el mejor ejemplo: esquivas, bloqueos, reacciones y combos agradecen muchísimo una respuesta directa. Lo mismo ocurre con Kingdom Hearts III, donde la cantidad de movimientos y efectos aumenta considerablemente.
No estamos hablando, por tanto, de una simple mejora de resolución. En Switch 2 tenemos por fin la experiencia normal que estos juegos llevan años ofreciendo en otras máquinas.
Los Kingdom Hearts clásicos, las mejores adaptaciones para Switch 2
Dentro de una colección tan amplia encontramos juegos separados por muchos años y por varias generaciones de hardware, por lo que tampoco tendría sentido valorar técnicamente Kingdom Hearts Final Mix y Kingdom Hearts III de la misma forma.
Las entregas incluidas en HD 1.5+2.5 ReMIX parten de juegos desarrollados originalmente para PS2 y PSP, posteriormente remasterizados para sistemas mucho más modernos. Switch 2 tiene potencia más que suficiente para este material y eso se traduce en una presentación muy limpia y, sobre todo, estable.
Escena de combate de Kingdom Hearts Collection I – III en Switch 2, mostrando el sistema de gestión de naipes y la interfaz de usuario durante un enfrentamiento. Foto: HardZone.es
Los títulos principales de este bloque funcionan a 60 FPS, algo que tiene bastante más importancia de la que puede parecer inicialmente. El primer Kingdom Hearts mantiene un combate algo más pausado y deja notar más su edad en determinados movimientos y animaciones, pero Kingdom Hearts II sigue siendo tremendamente ágil. Poder jugarlo a 60 imágenes por segundo y sin el retraso introducido anteriormente por el streaming cambia por completo las sensaciones respecto a la versión Cloud.
Interfaz de combate de Kingdom Hearts Collection I – III en su versión para Nintendo Switch 2, mostrando el sistema de menús y los personajes en pantalla. Foto: HardZone.es
Visualmente no debemos esperar ningún milagro. Square Enix no ha reconstruido escenarios, modelados ni animaciones para Switch 2. Seguimos viendo la geometría relativamente sencilla de los juegos originales y texturas que, especialmente si jugamos en un televisor grande, recuerdan inmediatamente de qué época proceden. La remasterización mejora la presentación, pero no intenta ocultar el origen de estos juegos.
Curiosamente, eso nos ha molestado bastante menos jugando en portátil. El tamaño de la pantalla de Switch 2 favorece mucho a estas entregas antiguas: la imagen se percibe nítida, las limitaciones de las texturas llaman menos la atención y la dirección artística hace el resto. Los personajes de Disney tampoco han envejecido especialmente mal porque nunca pretendieron buscar un acabado realista.
Interfaz de combate de Kingdom Hearts Collection I – III donde se aprecia el menú de comandos y la barra de vida del personaje Terra. Foto: HardZone.es
Es, posiblemente, la parte de toda la colección que mejor casa con el concepto de Switch 2. Podemos avanzar un mundo, poner la consola en suspensión y continuar más tarde sin preocuparnos de mantener una sesión conectada a un servidor. Algo completamente normal en cualquier juego portátil y que, absurdamente, no podíamos hacer de esta forma con las anteriores versiones de Switch.
2.8 empieza a enseñar los dientes a Switch 2
HD 2.8 Final Chapter Prologue resulta bastante interesante desde el punto de vista técnico porque reúne contenidos de épocas muy diferentes. Dream Drop Distance procede originalmente de Nintendo 3DS y, como ocurre con los juegos anteriores, Switch 2 puede manejar su remasterización sin grandes problemas. Sin embargo, 0.2 Birth by Sleep -A Fragmentary Passage- es otra historia.
Sora interactúa con un Luciente en presencia de Neku durante una de las secuencias de la Kingdom Hearts Collection I – III. Foto: HardZone.es
Este pequeño episodio protagonizado por Aqua fue desarrollado utilizando Unreal Engine 4 y funcionó en su momento casi como un adelanto técnico de Kingdom Hearts III. Aquí empezamos a ver escenarios más complejos, una iluminación mucho más moderna, materiales más elaborados y efectos que se alejan bastante de los juegos originales.
Los efectos visuales y la fluidez en los combates durante las pruebas de rendimiento de Kingdom Hearts Collection I – III en Switch 2. Foto: HardZone.es
También sirve para apreciar perfectamente la transición que experimentó la saga. Pasamos de unos escenarios bastante simples, construidos alrededor de las limitaciones de PS2 y PSP, a una presentación mucho más cercana a una película de animación moderna. Switch 2 sigue desenvolviéndose bien, pero es aquí donde empezamos a abandonar esa enorme reserva de potencia que tenía con las primeras entregas.
Y entonces llegamos al verdadero examen de la colección.
Kingdom Hearts III es el que realmente pone a prueba la consola
Kingdom Hearts III juega en otra liga técnica. No solo porque sea mucho más moderno, sino porque aumentó considerablemente la escala de los escenarios, la cantidad de personajes, los efectos de partículas y la complejidad de la iluminación. Unreal Engine 4 permitió a Square Enix acercarse mucho más al aspecto de las películas de Disney y Pixar que visitamos, pero también convirtió esta entrega en un juego bastante más exigente.
Escena de acción de Kingdom Hearts Collection I – III en la que el protagonista se enfrenta a varios enemigos sincorazón. Foto: HardZone.es
Square Enix no ha detallado la resolución ni la tasa de fotogramas de Kingdom Hearts III en Switch 2, así que no podemos hablar de cifras oficiales. Lo que sí encontramos es una resolución dinámica, tanto al jugar en el dock como en portátil, que permite a la consola ajustar la carga gráfica según lo que ocurre en pantalla. En la partida, el resultado es bastante limpio para las características de la máquina, especialmente en su propia pantalla, donde las posibles variaciones de resolución pasan mucho más desapercibidas.
Recreación de los escenarios inspirados en la Antigua Grecia dentro de Kingdom Hearts Collection I – III, mostrando la arquitectura de Tebas y el ascenso al Olimpo. Foto: HardZone.es
En movimiento, el resultado es convincente, especialmente, de nuevo, en la pantalla de la propia consola. La resolución dinámica resulta bastante menos evidente en ocho pulgadas que en un televisor grande y la dirección artística vuelve a jugar a favor del hardware. Los colores intensos, la iluminación y el aspecto de animación de personajes y escenarios esconden mejor la pérdida de resolución que un juego que buscase una imagen fotorrealista.
Escena de Kingdom Hearts Collection I – III donde se aprecia el sistema de movimiento y la interfaz de combate durante la exploración de un templo. Foto: HardZone.es
El punto más delicado está en el framerate. Kingdom Hearts III utiliza un rendimiento desbloqueado y no consigue mantener 60 FPS de forma constante. Dependiendo del escenario y de la carga podemos acercarnos bastante a esa cifra, mientras que en otros momentos aparecen caídas claramente perceptibles. El problema no es únicamente bajar de 60 FPS, sino la variación entre unas situaciones y otras, porque una tasa de imágenes irregular siempre se percibe peor que un objetivo inferior pero estable. Aquí sí echamos en falta alguna opción adicional. Switch 2 abre posibilidades interesantes con su pantalla de 120 Hz y un modo de rendimiento con un objetivo fijo podría haber proporcionado una experiencia más consistente.
Escena de combate en Kingdom Hearts Collection I – III para Switch 2, mostrando el rendimiento gráfico y los efectos de partículas en el Coliseo. Foto: HardZone.es
Kingdom Hearts III sigue siendo perfectamente jugable, pero es el título donde más evidente resulta que no estamos ante una simple remasterización de hace dos generaciones, sino ante un juego que exige bastante más al hardware.
Los juegos en cinemática
También conviene aclarar que no todo el contenido de la colección llega en forma de juego. Kingdom Hearts 358/2 Days y Kingdom Hearts Re:coded están incluidos como recopilaciones de sus principales secuencias cinematográficas, remasterizadas en alta definición, por lo que no podemos jugar sus campañas originales. Algo parecido ocurre con Kingdom Hearts χ Back Cover, aunque en este caso hablamos directamente de una película creada para ampliar el trasfondo de la saga y explicar acontecimientos relacionados con los Foretellers y los orígenes de la Guerra de las Llaves Espada.

