Hideo Kojima ha vuelto a hablar sobre la relación entre los videojuegos y el arte, y aunque considera que estos pueden contar historias y formar parte de este movimiento artístico, no se pueden considerar arte como tal, y eso lo encontramos en los museos.
Existen muchas opiniones al respecto, ya que para unos los juegos son simplemente entretenimiento, y no demuestran nada ni nos hacen aprender, mientras que para otros son incluso más importantes que una obra de arte o un libro, y pueden enseñar más de lo que creemos.
¿Son los videojuegos parte del arte?
La verdad es que yo creo que depende bastante de cómo veamos los videojuegos. Hay juegos que están hechos simplemente para entretenernos y pasar un buen rato, pero también hay otros que intentan contar una historia y transmitir algo más al jugador.
Y aquí está una de las diferencias con otras formas de arte. Cuando vemos una película, nosotros simplemente la vemos. En cambio, en un videojuego tenemos que jugarlo. Somos nosotros los que movemos al personaje, avanzamos por la historia y tomamos algunas decisiones. Eso hace que la experiencia sea bastante diferente, por lo que algunos lo ven como ocio (ya que podemos hacer lo que queramos), mientras otros como algo más, debido a que nos produce sensaciones que una película igual no.
Kojima considera que los desarrolladores son los que se encargan de crear el “museo”. Deciden qué vamos a ver, cómo lo vamos a ver, dónde colocar cada cosa y cómo será la experiencia para la persona que está jugando.
Y aquí está la parte más interesante de su opinión. Un cuadro puede estar colgado en una pared y cada persona puede mirarlo y pensar lo que quiera. En cambio, un videojuego tiene que funcionar para la persona que está jugando. Tiene que poder jugarse y tiene que responder a lo que hace el jugador.
Además, los videojuegos tienen muchas cosas que también encontramos en otras formas de arte. Tienen música, dibujos, personajes, escenarios, historias… Incluso hay juegos con un apartado visual espectacular y con una banda sonora que perfectamente podría gustarnos aunque no estuviéramos jugando, ya que algunos parecen películas, por lo que tienen lo mejor de ambos géneros.
Pero claro, que tenga todas estas cosas no quiere decir que todo el mundo vaya a considerar un videojuego como una obra de arte. Y eso es precisamente lo que hace que exista este debate.

