Durante estos últimos meses, hemos visto cómo los trackballs para gaming, vuelven a estar de moda, sobre todo con la salida de muchos modelos diferentes, que prometen ser lo mejor para jugar a videojuegos. Sin embargo, los profesionales, no suelen usar este tipo de productos.
Es por ello que, en el día de hoy, analizaremos si realmente merecen la pena los trackballs, o es simplemente una moda pasajera, así como las ventajas y desventajas que tiene, ya que puede que, para cierto tipo de personas, sí sea el mejor ratón posible en su día a día.
Ventajas y desventajas de los Trackballs
Si te paras a pensarlo, los trackballs son de esos periféricos que siempre han estado “ahí”, pero nunca han sido la opción por defecto para jugar. Y ahora que han vuelto a sonar un poco más, lo curioso es ver que no van tanto de si ahora sí son mejores para gaming, sino de que su forma de controlar el cursor, es totalmente diferente.
La principal ventaja, y la que más nota cualquiera que los prueba, es la comodidad. No tener que mover el ratón por la mesa hace que la mano descanse bastante más. Te quedas con la muñeca en una posición fija y solo trabajas con los dedos, y eso en sesiones largas se agradece mucho más de lo que uno se imagina al principio. También vienen bien si no tienes mucho espacio en el escritorio o si trabajas en un sitio donde no puedes montar una alfombrilla grande.
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Otra cosa que sorprende es el control fino. Al principio cuesta, pero cuando te acostumbras, puedes hacer ajustes muy pequeños con bastante precisión. No es raro que haya gente que los prefiera para tareas donde necesitas ir despacio y con cuidado, más que para movimientos rápidos. Esto ha mejorado mucho con respecto a los primeros, los cuales mucha gente probó, y no acabó acostumbrándose. Ahora, con los diferentes diseños y mejoras de calidad, la cosa cambia, y son mucho más precisos. De ahí que la gente piense incluso que pueden ser una buena opción para jugar.
Pero claro, no todo es tan bonito. Si hablamos de juegos rápidos, tipo shooters o cualquier cosa donde tienes que girar la cámara o reaccionar al instante, ahí es donde podemos ver que no son realmente tan útiles. Puedes adaptarte, pero no se siente tan natural ni tan directo como un ratón normal.

