¿Te imaginas comprar un procesador de segunda mano, que todo funcione sin problemas pero que, cuando quieres empezar a jugar a un juego, te topas con que estás baneado? Es lo que denuncia un usuario que, supuestamente, adquirió un AMD Ryzen 7 5800X3D de segunda mano cuando intentó jugar a Valorant. Y la historia que viene detrás es tanto sorprendente como preocupante, con los responsables del antitrampas de Riot implicados inclusive.
En resumen
Un usuario del subreddit alemán PCBaumeister afirma que un Ryzen 7 5800X3D de segunda mano venía con un bloqueo de hardware impuesto por Vanguard, el sistema antitrampas de Riot Games.
El comprador asegura que Riot Games le bloqueó el acceso a Valorant por un baneo vinculado al identificador de hardware, pese a comprar el procesador el 21 de septiembre.
Phillip Koskinas, responsable de antitrampas de Riot, niega que un bloqueo de CPU se extienda a otros componentes como la placa base o el SSD.
Lo primero que a todo el mundo se nos puede venir a la cabeza al enterarnos de esto es justamente lo que el usuario denuncia: el anterior dueño del procesador usó algún tipo de trampas, el sistema antitrampas (Vanguard) de Riot le pilló y le baneó del juego. Lo preocupante es que, de alguna manera, Riot debió de meter la HWID del procesador en una lista negra porque, aunque obviamente el comprador utilizó otra cuenta, se topó con que el baneo quedó vinculado al procesador. Supuestamente…
Un Ryzen de segunda mano con una supuesta sanción heredada
El usuario, identificado como After-Cartoonist-196 en el subreddit alemán PCBaumeister, explica que compró el procesador a través de Kleinanzeigen, un portal de venta de artículos de segunda mano parecido a Wallapop. No detectó problemas de funcionamiento, pero al iniciar Valorant fue expulsado, algo que, según afirma, no sucedía con su anterior CPU.
Gebrauchte CPU erlaubt kein Valorant
byu/After-Cartoonist-196 inPCBaumeister
Automáticamente, el usuario contactó con el soporte de Riot Games para ver qué estaba pasando porque a él no le habían baneado, y según cuenta, le indicaron que un identificador asociado con el procesador figuraba en la lista de bloqueos de Vanguard desde el 12 de agosto por utilizar trampas. Lo curioso es que, siempre según el testimonio del usuario, él compró el procesador el 21 de septiembre.
Pero eso no es todo: el usuario actualizó el post diciendo que tanto su placa base como su SSD también habían quedado vinculados de alguna manera a este baneo tras instalar el procesador de segunda mano. Según su versión de los hechos, Riot no le ofreció ninguna solución para retirar la sanción, y precisamente esta supuesta extensión del castigo es uno de los puntos que la compañía ha negado tajantemente.

