No es la primera vez que escuchamos algo así, y es que la comunidad está muy de acuerdo con lo que ha comentado uno de los exjefes de PlayStation, y es que si un juego no se puede revender ni tener físicamente, realmente no estamos comprando algo, sino alquilándolo.
Y es que dependemos de que Sony no cierre las plataformas, que haya internet, o simplemente que no se caigan los servidores, dejándonos colgados en muchas ocasiones. Antes, metías tu disco, jugabas, se lo dejabas a un amigo o lo revendías de segunda mano.
Sigue el dilema de los discos físicos de Play
Sony ya ha confirmado que dejará de fabricar discos físicos para los nuevos juegos de PlayStation a partir de enero de 2028. Eso no quiere decir que vayamos a dejar de encontrar juegos físicos de un día para otro, pero sí que los nuevos lanzamientos irán cada vez más hacia el formato digital.
Aquí es donde viene el comentario de Shawn Layden, antiguo jefe de PlayStation. Si compras un juego y después no puedes venderlo, prestarlo o hacer lo que quieras con él, es complicado decir que realmente lo tienes, pues solo es algo digital e imaginable.
Porque un juego físico es bastante sencillo. Lo compras, te lo llevas a casa y es tuyo. Si dentro de dos años ya no lo quieres, puedes venderlo. Si un amigo quiere jugarlo, se lo puedes dejar. Incluso puedes guardarlo durante 20 años y volver a jugarlo cuando quieras, siempre que tengas una consola compatible.
Con los juegos digitales la cosa cambia. El juego está asociado a tu cuenta y dependes de la tienda y de los servidores de la compañía. Mientras todo siga funcionando no suele haber ningún problema, pero nadie sabe qué pasará dentro de 10 o 20 años. Seguro que en ese tiempo la mayoría (sobre todo los menos conocidos) ya no funcionarán, o al menos no de manera completa.
Y esto es precisamente lo que preocupa a muchos jugadores. No porque todo el mundo quiera vender sus juegos, sino porque tener una copia física da una seguridad que el formato digital no ofrece de la misma manera.

