Si tienes un juego antiguo precintado, esto te puede interesar, y es que el título original de Super Mario Bros se habría vendido por 3 millones de dólares, una cantidad absurda si lo comparamos con el precio que le costó al comprador original del mismo, hace ya más de 50 años.
Con esta cantidad se convierte en el juego más caro de la historia, superando al anterior récord, el cual lo poseía precisamente el mismo título de Super Mario Bros, pero por 2 millones de dólares, es decir, 1 millón menos que a día de hoy. ¿Seguirá creciendo su valor en los próximos años?
Juego más caro de la historia
Lo curioso de todo esto es que no estamos hablando de un “juego raro” en el sentido típico. Super Mario Bros. fue uno de los títulos más vendidos de su época, así que encontrarlo no es complicado, a diferencia de muchos que tuvieron poca tirada y que es más difícil de que alguien aún lo conserve, la gracia está en cómo se ha vendido.
En este caso, lo que más importa de este producto es el estado, el cual es el mismo que la primera tirada que tuvo el producto. No todos los cartuchos se empaquetaban igual, y ese pequeño cambio en el sistema de sellado de esos primeros juegos es justo lo que lo convierte en una pieza casi de coleccionista extremo (como si hablásemos de monedas que tienen defectos de fabricación, por ejemplo). Es el típico detalle que en su momento nadie pensaba que tendría importancia, pero que décadas después marca una diferencia enorme, sobre todo por haberlo conservado así, ya que no hay tantos que sigan «vivos».
También influye mucho el estado en cómo ha llegado hasta hoy. No es solo que esté precintado, es que ha sobrevivido sin deteriorarse, sin abrirse y sin perder ese aspecto original. En este tipo de coleccionismo, eso es casi más importante que el propio juego en sí. Hay miles de copias en circulación, pero muy pocas en un estado así. Algo similar ocurre con las cartas de Pokémon, si queremos tener un ejemplo similar.
Y luego está el mercado actual, que también ha cambiado bastante. Hace unos años nadie se habría imaginado cifras así para un cartucho, pero ahora todo lo retro está cogiendo fuerza, y el interés se ha disparado . Parte es nostalgia, parte inversión, y parte simple competición entre coleccionistas. Cuando alguien paga cifras así, también está empujando el valor de las siguientes piezas similares (incluida la suya, ya que, como vimos, el anterior precio por el mismo título era de 1 millón menos).

