¿Te imaginas un Apple I, esa reliquia de 1976 con procesador de 1 MHz, apenas 4 KB de memoria RAM y 256 bytes de almacenamiento, con vertido en una máquina para Inteligencia Artificial? La idea parece salida de una película retro-futurista, pero sin embargo es completamente real: en la reciente Vintage Computer Festival West, el ingeniero original del Apple II, Daniel Kottke, presentó una réplica del Apple I equipada con un módulo WiFi ejecutando ChatGPT. Te lo contamos.
El Apple I fue concebido originalmente para entusiastas de la informática (recordad que hablamos de una máquina de 1976) y costaba en su versión original 666,66 dólares (unos 3.700 dólares si lo extrapolamos a lo que costaría hoy). Obviamente no tenía WiFi y además hoy en día es prácticamente imposible hacerse con uno, pero han logrado crear una réplica que sí tiene WiFi y que, gracias a ello, es capaz de conectarse a Internet y funcionar con ChatGPT. Esto supone todo un hito porque, bajo nuestro punto de vista, es capaz de unir dos eras tecnológicas: la informática pionera y la moderna, la de la Inteligencia Artificial.
ChatGPT en una especie de «regreso al futuro»
Realmente, no penséis que esta réplica del Apple I ha logrado ejecutar ChatGPT de manera local, sería algo inconcebible debido especialmente a su limitadísimo almacenamiento. Pero lo que sí han conseguido es que la máquina se conecte a Internet de manera inalámbrica y que acceda a los servidores de ChatGPT, con una interfaz bastante arcaica eso sí (modo de texto puro y duro) pero que funciona sin el menor problema, y además bastante rápido.
Esto es un ejemplo maravilloso de una paradoja técnica: un hardware con prestaciones prácticamente ridículas sigue siendo útil como interfaz para utilidades modernas, siempre eso sí que sea capaz de conectarse a Internet.
El Apple I original, con procesador de 1 MHz y 4 KB de memoria RAM. Foto: AFP
Es indudable que vivimos en la era de la Inteligencia Artificial, con múltiples modelos como Gemini, ChatGPT o Copilot copando los esfuerzos de los fabricantes de hardware, ya que exigen capacidades de procesamiento masivos, redes neuronales con miles de millones de parámetros entrenados en centros de datos gigantescos y unos caudales de red que rivalizan con los cables submarinos que unen los continentes.
Sin embargo, basta una pantalla monocromo, un teclado y una interfaz de red para poder tener a tu servicio una Inteligencia Artificial. En ese sentido, el Apple I con el módulo WiFi que han mostrado representa una metáfora: la innovación no siempre necesita nuevos chips y nuevas tecnologías, a veces basta con poder conectar lo viejo a lo nuevo.
ComponenteOriginal (1976)Réplica con IA (2025)
ProcesadorMOS Technology 6502 @ 1 MHzMOS 6502 @ 1 MHz + Coprocesador WiFi (ESP8285)
Memoria RAM4 KB (ampliable a 8 KB)4 KB RAM + Memoria externa en módulo WiFi
ConectividadPuerto de expansión / Interfaz de caseteWiFi 802.11n, acceso a API de OpenAI
Capacidad de IANulaCliente ligero para ChatGPT (procesamiento en la nube)
Coste (ajustado a inflación)~3.700 dólares (conversión al precio actual)~850 dólares (coste de la réplica y componentes)
Además de esto, bajo nuestra opinión esto representa una lección de humildad en cuanto a accesibilidad tecnológica. No todos disponen de procesadores de última generación, pero casi cualquiera tiene hoy en día un dispositivo con conexión a Internet, y si este paradigma se extiende al final tendremos acceso a la IA desde cualquier dispositivo, literalmente. Nos referimos a que incluso un microondas podría tenerlo, lanzando consultas a ChatGPT para saber cómo debe calentar lo que has metido dentro.
En definitiva y resumen, esta curiosidad anecdótica (porque al fin y al cabo no es sino eso) nos invita a mirar al pasado con otros ojos. El Apple I fue uno de los equipos pioneros de la informática moderna, y sin haber cambiado un ápice desde 1976 encuentra su relevancia de nuevo, enseñándonos una moraleja clara: la innovación tecnológica no siempre depende del último chip o la última tecnología, a veces basta con tener un conector adecuado.

