Tras la subida de precios de componentes como la memoria RAM o los SSD, muchas personas, sin un presupuesto alto para poder adquirir estos completamente nuevos, buscan en páginas y aplicaciones de segunda mano, ahorrándose así un dinero en estos.
Sin embargo, muchos productos que vemos en internet, tienen trampa, y puede que nos los vendan como nuevos, o prácticamente sin uso, y que realmente hayan sido utilizados durante muchos años, siendo un componente que prácticamente está para reciclar.
Comprobar la salud de un componente de segunda mano
Es fundamental antes de instalar en tu equipo o dar por buena la compra de un componente que no podemos garantizar como nuevo. Tanto los SSD como la memoria RAM pueden mostrar signos claros de desgaste si sabemos dónde mirar, y por suerte existen herramientas gratuitas que nos facilitan mucho esta tarea.
En el caso de los SSD, uno de los métodos más fiables es utilizar programas como SSD-Z o CrystalDiskInfo. Estas aplicaciones permiten acceder a los datos S.M.A.R.T. del dispositivo, donde se almacenan las métricas clave sobre su estado. Entre los valores más importantes a revisar está el número de horas encendido (Power-On Hours), que nos indica cuánto tiempo ha estado funcionando el disco. Un SSD “nuevo” debería mostrar cifras muy bajas, normalmente por debajo de las 100 horas, por lo que si vemos una cantidad elevada, ya podremos deducir si es nuevo, o no.
Otro dato importante es el número de ciclos de escritura o “Total Host Writes”. Los SSD, a diferencia de otros sistemas de almacenamiento como los discos duros (HDD) tienen una vida útil que está limitada en función de cuántos datos se escriben en sus celdas. Si este valor es muy alto, significa que el disco ha sido usado intensivamente, aunque externamente nos parezca impecable. También conviene fijarse en el porcentaje de salud (Health Status), que muchas herramientas resumen de forma sencilla: cualquier valor significativamente por debajo del 100% debería hacernos sospechar, independientemente de las horas de uso, ya que podría tener pocas, pero muy intensas, así como al revés.
El Samsung 990 Pro es una unidad NVMe de alto rendimiento diseñada para optimizar la velocidad de lectura y escritura en PC. Foto: HardZone.es
En cuanto a la memoria RAM, el proceso es algo diferente, ya que no cuenta con registros de uso tan detallados como los SSD. Sin embargo, se pueden detectar problemas mediante herramientas de diagnóstico como el propio test de memoria de Windows o MemTest86. Estos programas analizan la estabilidad de los módulos y detectan errores que podrían indicar desgaste o fallos ocultos. Podría ser más difícil detectar su vida, pero sí que conseguiríamos conocer si tiene algún error, o no, al comprarlo.

