Durante años, hemos visto cómo los juegos evolucionan, y lo que en el siglo pasado eran píxeles unidos para intentar formar figuras realistas, hoy en día son imágenes que, en ocasiones, confundimos con la realidad, lo que demuestra el avance de esta tecnología.
Sin embargo, del mismo modo, si antes jugábamos a algo simple que podíamos completar en pocas horas, ahora la cosa cambia, y hay menos juegos, pero más largos, completos y desarrollados, por lo que la forma de divertirse es diferente, pese a que hay personas que prefieren la anterior.
Qué tipo de juegos veremos a corto plazo
El cambio tiene mucho que ver con cómo ha crecido la industria y lo complicado que se ha vuelto hacer un videojuego grande (al menos si quieres competir con el resto). Hoy en día no es raro que un solo proyecto tarde años en terminarse y necesite equipos enormes detrás. Eso hace que cada juego sea una inversión muy seria, y claro, cuando hay tanto dinero en juego, las compañías prefieren ir a lo seguro.
Por eso vemos menos lanzamientos, pero mucho más grandes. En vez de sacar muchos juegos medianos o pequeños, se concentran en unos pocos, pero muy ambiciosos. Y casi siempre tiran de sagas conocidas o ideas que ya han funcionado antes, porque arriesgarse con algo nuevo puede salir caro si no funciona bien. El ejemplo más claro lo tenemos en los GTA, como cada vez tardan más en salir, pero, lógicamente, son mejores.
También influye lo que esperamos como jugadores. Con el tiempo nos hemos acostumbrado a juegos más completos, con mejores gráficos, historias más trabajadas y mundos enormes que puedes explorar durante horas. Eso hace que cada proyecto tenga que subir el nivel constantemente, y eso se traduce en más tiempo y más coste, por lo que no pueden haber lanzamientos de forma tan regular como en los años 2000.
Otra cosa que ha cambiado bastante es que muchos juegos ya no se hacen pensando solo en el lanzamiento. Ahora se diseñan para seguir vivos después, con actualizaciones, expansiones o eventos que los mantienen activos durante años. Eso suena bien para el jugador, pero también significa que el trabajo no termina cuando el juego sale, sino que continúa mucho tiempo después. Si no existía el online, ni los DLCs, el equipo de desarrollo finalizaba el día que acababan el juego, ya que tú ibas a una tienda, lo comprabas, lo jugabas, y ya, ellos no podían hacer nada si había un bug. A día de hoy, sí pueden arreglarlo, así como mantener servidores, etc, lo que hace que no se acabe ahí, y no puedan comenzar nuevos proyectos de forma tan fácil, al tener que mantener los actuales también.

