El proyecto de Star Citizen comenzó hace casi 15 años, momento en el que todo apuntaba a un desarrollo normal de un videojuego, con una financiación que ayudaría a que este saliese de forma más rápida y completa, como suele ocurrir con este tipo de propuestas.
Sin embargo, tras una década y media, el juego sigue en desarrollo, y mucha gente se pregunta si es una de las mayores estafas que hemos visto, o realmente saldrá a la luz en algún momento, ya que ni siquiera tenemos una fecha de lanzamiento orientativa.
¿Saldrá Star Citizen en algún momento?
La respuesta corta es que nadie lo sabe con certeza, pero lo que sí es innegable es la locura que acaba de pasar a nivel de cifras. Después de 14 años desde que se anunció allá por 2012, el juego ha roto todos los esquemas de la industria al superar la barrera de los 1.000 millones de dólares recaudados. Es una barbaridad de dinero que lo convierte, de lejos, en uno de los proyectos más caros de la historia del entretenimiento.
¿De dónde sale tanto dinero? Básicamente, de su comunidad. Hay más de seis millones de usuarios registrados y muchos de ellos siguen soltando billetes encantados. El motor económico del juego son las naves espaciales virtuales; la gente paga cientos, y a veces miles de dólares, por naves que en muchos casos son solo un concepto sobre el papel y que tardarán meses o años en poder pilotarse dentro del juego.
A estas alturas el juego principal sigue en fase alfa. Los desarrolladores se defienden diciendo que cada euro que entra se reinvierte en hacer el juego más grande y realista. De hecho, hace poco metieron un sistema de ingeniería que es una locura: si te disparan a la nave, tienes que ir físicamente con un extintor a apagar los fuegos o cambiar los fusibles para que no se apague el motor. Es ese nivel de detalle enfermizo lo que hace que el juego nunca se termine; añaden tantas cosas mecánicas nuevas que el desarrollo se vuelve infinito.

