Xataka – El primer coche eléctrico ruso no es ni un coche eléctrico ni el primer eléctrico ruso. Pero sí es, ejem, peculiar

Gradualmente, poco a poco. Tú también te habrás dado cuenta. Ucrania y Rusia ya no llenan portadas ni aperturas de telediario. El conflicto entre ambos países ha ido perdiendo fuerza e interés mediático. Pero sí, hubo un día en el que el mundo puso sus ojos en Rusia. Un día en el que se ponía el foco en quién permanecí y quién no en suelo ruso.

Y, como consecuencia, llegó una auténtica desbandada de compañías que, más o menos interesadas, más o menos a regañadientes, abandonaron toda actividad en el país. También la industria de la automoción dio la espalda en gran medida al país dirigido por Vladimir Putin.

En consecuencia, Rusia ha tenido que buscarse las vueltas para mantener con vida una industria que sigue siendo más que necesaria, especialmente en un país en guerra. El pasado verano supimos que ha tenido que poner a trabajar a presos en sus fábricas, por carecer de mano de obra suficiente. También que China, una vez más, ha sido una de las grandes beneficiadas con la situación.

Y en este reguero de noticias inesperadas, ha llegado una última que, desde luego, no la vimos venir.

Ni coche eléctrico ni el primero pero, sí, todos pensamos lo mismo

Como era de imaginar «el primer coche eléctrico ruso» ha corrido como la pólvora en redes sociales. El problema principal de esta bonita historia viral es que, efectivamente, no es el primer coche ruso.

El coche que protagoniza estas líneas y que ha llenado la red de memes y bromas es un prototipo de la Universidad Politécnica de Moscú, según cuenta el diario ruso RBC. El medio explica que se trata de un proyecto de cuadriciclo pesado eléctrico. Es decir, se trataría de un vehículo que podría compararse con los denominados «coches sin carné» en España.

La cuestión es que se trata de un prototipo para probar el desarrollo del software que se instalaría dentro del coche. Los creadores son los ingenieros de Avtotor, una empresa que a lo largo de su historia ha tenido acuerdos con BMW, General Motors y Chery. Sí, el grupo chino Chery.

Por lo tanto:

No estamos ante un coche que se vaya a producir en masa.
No estamos, en términos de homologación, ante un coche.
No estamos ante el primer coche eléctrico ruso.

Y, sí vayamos con el elefante en la habitación: es feo. ¿Cómo de feo? Aquí, que cada uno juzgue. En mi particular escala de fealdad, le daría un: «feo pero atractivo». Ni mucho menos hablo de un «feo pero interesante» como le daría a la primera generación del Fiat Multipla o el «feo a la japonesa» del Nissan Cube.  Desde luego, para mí, está a años de distancia del «horrible, sin contemplaciones» que le daría a un SsangYong Actyon.

El Avtotor Amber o el Amber Auto, como aseguran en algunos medios que ha sido registrado el vehículo, tiene una gracia particular. Parece una pieza de Lego con un defecto de fábrica a la que han añadido dos faros donde no tocaban. Sin duda, parece la furgoneta de reparto más extraña y peculiar de la historia.

Entonces, qué es

Como decimos, por la información que hemos podido recopilar, el vehículo que ha captado tantas miradas en Internet es, en realidad, un prototipo de cuadriciclo eléctrico, desarrollado por Avtotor a través de la Universidad Politécnica de Moscú. RBC señala que el vehículo final no tendría por qué mostrar esta imagen pero que el objetivo es producirlo en masa en 2025.

Por mucho que la fórmula viral de «el primer coche eléctrico ruso» pueda llegar a funcionar, tenemos que decir que no estamos ante ese coche. Porque, como decíamos, lo único que parece haber de cierto en ese titular es que es eléctrico.

De hecho, basta una rápida búsqueda para comprobar que Lada ya ha comenzado la producción del Lada e-Largus, un Dacia MCV reconvertido, que la marca define como un SUV eléctrico con una autonomía de 400 km, según ciclo NEDC (más laxo que el actual WLTP por el que ha sido sustituido).

Para poder sacar adelante estos proyectos, es evidente que Rusia está necesitando de la mano china en la provisión de materia prima y componentes. Que Avtotor lleve más de una década trabajando codo con codo con Chery es probable que haya ayudado a que podamos haber visto este peculiar prototipo de vehículo eléctrico.

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El primer coche eléctrico ruso no es ni un coche eléctrico ni el primer eléctrico ruso. Pero sí es, ejem, peculiar

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por
Alberto de la Torre

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