Lo que ves sobre estas líneas parece a simple vista una medusa de esas que atemorizan a quienes se bañan en el mar, pero a diferencia de esas medusas, esta es verdaderamente pequeña y no vive en agua marina, sino en lagos, estanques y pantanos. Su nombre es Craspedacusta sowerbyi, es originaria de China pero ha vuelto a Catalunya, así que los Agents Rurals ya han dado la señal de alarma.
La medusa intermitente. Como detalla el MITECO, la Craspedacusta sowerbyi es un invertebrado con forma de campana que mide entre 2 y 2,5 centímetros de diámetro y de cuya umbrela nacen 400 tentáculos con cnidoblastos. Probablemente nativa de la cuenca del Yangtsé, es una invasora en sistemas de agua dulce de todo el mundo, como explica el CSIC en la revista científica Graellsia.
Pues bien, acaba de avistarse en el pantano artificial de la Llosa del Cavall (Solsonès) y está bajo la lupa para discernir si esta presencia es puntual o si se ha establecido una población. De momento, van a limpiar y desinfectar embarcaciones, por si acaso.
Por qué importa. Aunque tiene aguijones microscópicos, la buena noticia es que esta especie no produce heridas urticantes relevantes en las personas, la no tan buena es que se alimenta de zooplancton, un alimento base de muchos peces autóctonos.
Hay investigaciones anteriores que demuestran que cuando la Craspedacusta sowerbyi prolifera, el zooplancton se reduce, alterando la cadena trófica de agua dulce. El tiempo juega a favor de este hidrozoo, ya que las proyecciones indican que el cambio climático y el aumento de las temperaturas favorecerían su expansión.
Desde China para el mundo. Fuera de China, el primer registro documentado de la presencia de esta medusa de agua dulce es de 1880 y tuvo lugar en un estanque ornamental de Londres. Desde entonces, su expansión ha sucedido sin prisa pero sin pausa por los seis continentes. Su invasión es silenciosa: es desconocida para el gran público, su ciclo de vida es de difícil observación y además, sus apariciones son esporádicas
De hecho y como explica el ecólogo especialista Emili García Berthou para El Periódico, no es la primera vez que se deja ver en Catalunya: los primeros registros datan de 1968 en Sau y a principios de siglo se encontró en Banyoles, pero llevaba años sin hacer acto de presencia. Pero ya hemos visto que así es su modus operandi. El MITECO recoge su presencia esporádica en prácticamente todo el estado.
Dos pequeñas fases y un problema. Su tamaño es una buena razón para pasar desapercibida, pero también lo es que pueda encontrarse en dos fases. Como pólipo es minúsculo (más aún) y como cuenta García Berthou, permanece adherido a piedras, vegetación u otras superficies sumergidas, de ahí que sea tan importante actuar tratando embarcaciones y no mover agua ni vegetación entre embalses.
Después, la especie se reproduce de forma asexual y de vez en cuando aparece en su fase de medusa gelatinosa. Como esta medusa es tan pequeña y esporádica, ver medusas da poca información sobre su distribución, de ahí que se parametrice con muestreos de pólipos.
Portada | Alexander Mrkvicka
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La noticia
El enemigo invisible de los embalses catalanes es una medusa china con 400 tentáculos de solo dos centímetros
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Eva R. de Luis
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