Unos científicos de la Universidad de Northwestern han detectado la ráfaga rápida de radio (FRB por sus siglas en inglés) más lejana que se ha descrito jamás. Esto no es interesante solo por el récord que supone. También ha sido una gran noticia, porque aporta información muy útil sobre la galaxia de la que proviene y, de paso, da respuestas a uno de los muchos misterios del Universo.
Más lejos que nunca. La FRB en cuestión se llama FRB 20240304B y fue detectada en primer lugar por el radiotelescopio MeerKAT, ubicado en Sudáfrica. Después, gracias al Telescopio Espacial James Webb, los astrónomos pudieron desandar sus pasos hasta su galaxia de origen, que resultó estar a 11.000 millones de años luz. Esto significa que la ráfaga se produjo, más o menos, cuando el Universo tenía 3.000 millones de años. Es una cifra que la convierte en la FRB más antigua y lejana que se ha detectado nunca. Supera notablemente el anterior récord, ya que la ráfaga procedía de 8.000 años luz de distancia.
Fósiles cósmicos. Las FRB son destellos de ondas de radio muy intensos, que ocurren solo una vez, en un periodo cortísimo de tiempo. En apenas unos pocos milisegundos, liberan más energía que la que genera el Sol en todo un año. Además de por su magnificencia, estas ráfagas son interesantes porque, durante su trayecto a través del espacio y el tiempo, se cruzan con nubes de gas, galaxias y estrellas en formación, que las ralentizan. El análisis de esa ralentización nos da información sobre todo ese gas que las frenó.
Esta es especialmente interesante, porque viene de muy lejos, por lo que se ha topado con mucho gas y polvo por el camino.
Una galaxia inesperada. La galaxia en la que se originó esta FRB ha llamado mucho la atención de los científicos, porque es pequeña y pobre en metales, lo cual indica que es muy joven, con pocas generaciones de estrellas a sus espaldas. Por otro lado, se ha comprobado que es una galaxia con una alta formación estelar. Es algo que se puede comprobar analizando la luz que emite, ya que las estrellas de reciente formación emiten más luz en el ultravioleta. Por un lado, no solo está llena de estrellas jóvenes, sino que hay muchas formándose a la vez.
¿Y qué? Vale, es una galaxia joven, con muchas estrellas en formación. ¿Pero por qué es interesante todo esto? La respuesta está en los magnetares. Estas son estrellas de neutrones con un campo magnético muy fuerte. Su origen no está del todo claro, aunque hay dos hipótesis. Por un lado, se cree que pueden ser el resultado de la fusión de otras dos estrellas de neutrones más viejas, que colisionan entre sí. Por otro, existe la hipótesis de que, quizás, se formen por la muerte de estrellas jóvenes y masivas. Es algo que ocurre mayormente en lugares en los que hay una intensa formación estelar. Dado que se cree que los magnetares pueden ser la fuente de la que surgen los FRB, esta que se acaba de detectar apuntaría a la segunda hipótesis del origen de los magnetares.
Mucho más lejos de lo que podíamos medir. Ya hemos visto que las FRB nos dan muchísima información y muy útil. Hasta ahora solo se había podido medir en galaxias cercanas, por lo que se restringían mucho las posibilidades. Este hallazgo, en cambio, nos demuestra que por fin tenemos las herramientas para encontrar respuestas mucho más lejos que nunca.
Imagen | ESO/M. Kornmesser
–
La noticia
Hemos detectado la ráfaga de radio más lejana jamás vista: salió de su galaxia hace más de 11.000 millones de años
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Azucena Martín
.

