Pese a que todos conocemos los juegos más populares y extensos, no siempre son los más entretenidos, y puede que un juego corto nos dé más horas de diversión que otros que, en principio, están preparados para ser largos, por lo que todo depende de nuestros gustos.
En el día de hoy, veremos varios títulos que, a priori, son fáciles de pasarse y no deberían llevarnos muchas horas, pero que, por su tipo de género, puede que nos enganchen, y sean de esos que acabamos iniciando todos los días después de clase o del trabajo.
Juegos cortos pero entretenidos
Empezamos por Balatro, uno de esos juegos que parecen muy simples hasta que empiezas a jugar. La idea es formar manos de póker para conseguir puntos y superar los diferentes niveles, pero hay muchas cartas y mejoras que cambian la partida. Lo mejor es que una partida no dura demasiado, así que podemos jugar un rato y dejarlo. El problema es que es muy fácil pensar “una más” y acabar jugando durante horas, ya que no tiene «fin».
Otro que podemos meter dentro de este tipo de juegos perfectamente es Vampire Survivors. Aquí tampoco tenemos que complicarnos demasiado. Nuestro personaje ataca automáticamente y nosotros solo tenemos que movernos, esquivar enemigos y elegir las mejoras que queremos. Al principio puede parecer demasiado sencillo, pero cuando empiezan a aparecer cientos de enemigos en pantalla, la cosa cambia. Además, hay muchos personajes y armas que desbloquear, por lo que querrás llegar al final.
Si queremos algo con más historia, Hades es una opción muy buena. Cada intento para escapar del inframundo es diferente y, aunque al morir tenemos que empezar de nuevo, siempre conseguimos mejoras y conocemos mejor a los personajes. Las partidas son bastante llevaderas y es perfecto para jugar un rato después de clase o del trabajo.
V Rising es algo diferente, ya que mezcla supervivencia, construcción y acción. Somos un vampiro que tiene que recuperar su poder, construir su castillo y enfrentarse a diferentes enemigos. Podemos dedicarle muchas horas, pero también entrar un rato, conseguir recursos, mejorar nuestro equipo y salir sin sentir que tenemos que avanzar durante horas.
También tenemos Dave the Diver, que mezcla buceo y gestión de un restaurante de sushi. Durante el día exploramos el fondo del mar y pescamos, mientras que por la noche nos toca atender el restaurante. Es una combinación bastante curiosa y funciona mejor de lo que puede parecer en un principio.
Para los amantes de las cartas, Slay the Spire es otra alternativa muy recomendable. Tenemos que crear nuestro mazo mientras avanzamos por diferentes enemigos y caminos. Cada partida nos obliga a pensar un poco y probar estrategias diferentes, por lo que engancha bastante rápido.

