Venía a esta segunda edición de la Comic-Con de Málaga sobre aviso: Alex, cuidado con el agua. Tras todas las críticas de la edición del año pasado, y sabiendo que el agua era el caballo de batalla de muchas de ellas, pensé que se habrían puesto las pilas y me fui a la propia web del evento a ver qué decían.
Sí, está permitido acceder al recinto con agua y comida para consumo propio, siempre que se encuentren correctamente envasadas. Por motivos de seguridad e higiene, la organización podrá restringir el acceso a determinados envases (como táperes, recipientes similares o alimentos sin envasar) u objetos que considere inadecuados o peligrosos.
De lujo, no pone nada que impida que pueda llevar mi termo con agua fresquita. Entonces, 5 minutos antes de que llegara mi taxi para ir a la feria, vi un Bluit en el que alguien decía que no le habían dejado pasar con un termo. «Vaya», pensé, y corrí a la habitación a dejarlo porque no me iba a arriesgar. Empezaba mal la cosa.
Al llegar al recinto el jueves a media mañana, primer día del evento, me sorprendí porque no había ni rastro de las largas colas del año pasado. Respiré aliviado y pregunté a la señora de seguridad que revisó mi mochila que qué onda con el agua. Me dijo que por la mañana no dejaron, pero que luego llegó un aviso de que sí… «Qué hago mañana», pregunté. Y, transparente como el agua, respondió con un «si fuera tú, no me traería el termo porque pueden cambiar siete veces de opinión otra vez».
Empezaba mal la cosa x2.
La tranquilidad del primer día, sí, pero también es cierto que, o hay menos gente… o están mejor repartidos | Foto: Xataka
«No entiendo que, sabiendo lo que ya ocurrió el año pasado, sigan con lo mismo», me confesaba una Loki llamada Laura que estaba esperando para entrar por la zona de cosplayers. «Pero bueno», continúa, «tengo muchas ganas de este año porque han ampliado un montón y espero que no estemos apelotonados».
Porque si el agua fue un problema al que no han puesto solución esta segunda edición, la gestión del espacio fue otro. En 2025 se calcularon 30.000 asistentes al día, algo que desbordó a todo el mundo. Tomaron nota y el aforo total de este año será de 90.000 personas, a 22.500 por jornada. Habrá, además, muchos más metros: 19.600 m2, concretamente.
Mismo punto, misma hora, jueves y viernes. Hay más gente que ayer, bastante, pero se puede caminar con normalidad | Foto: Xataka
Se ha levantado un auditorio nuevo para 400 personas, hay una carpa cubierta climatizada para expositores y tiendas, la galería de artistas tendrá más puestos y el Meet The Artist para conocer a viejas y nuevas glorias ha multiplicado por cinco su superficie.
La idea es atraer mucha gente, pero también que siempre haya grupos que tengan algo que hacer en paralelo. Para el fan del cosplay que sólo quiera ver eso, es una delicia, igual que para el del cómic que tiene los eventos bien espaciados. Para mí como periodista es un dolor de cabeza al tener que tomar una decisión dolorosa como ver al legendario Akira Yamaoka repasando su carrera en un auditorio cuando, a unos escasos 30 metros, tener a tres autoras contando cómo se lo curran para llegar a nuevas audiencias.
«A mi la verdad es que me da un poco igual, he venido a pasar el día disfrutando del ambiente», me dice Jorge mientras hace cola para ver una de las tiendas con juegos retro a precio de memoria DDR5. Eso ya es el segundo día, cuando las colas sí se han notado (y eso que queda el sábado y el domingo, donde se espera que esto esté abarrotado), y en la cara de Jorge a eso de la una de la tarde hay tanto alegría como cansancio. «Llegué temprano, pero no he visto mucho. Lo del ‘Final Fantasy’, lo de los animadores de anime y poco más», cuenta mientras parece que va a pillar un ‘Pokémon Amarillo’ japonés de 60 euros.
Foto: Xataka
Foto: Xataka
Porque Comic-Con es un espacio en el que tan pronto te hacen un panel para que aprendas a fotografiar a los y las artistas del cosplay como tienes a Dave Jones (fundador de DMA Design, estudio tras ‘Lemmings’ y ‘GTA’) hablando de lo suyo. Pero, sobre todo, Comic-Con es una tienda enorme. «¿Vas a lo de los cómics?», me pregunta Javier, el taxista de hoy, al recogerme. «Ayer cogí a dos chicas de Murcia que venían con 3.000 euros. Decían que llevaban mucho tiempo ahorrando y que tenían ganas». «Parece mucho eh, pero luego vuela», le contesté.
Ya no es el precio de la comida y el merchan, que ya sabemos es algo que siempre sube hasta extremos que te hacen levantar una ceja en eventos como estos, sino el de los ‘talentos’, como los llaman los organizadores. «Crecí con Frodo, pero 120 euros me parece un poco caro por una foto con él», confiesa Andrés, a quien asalto mientras esperamos a que nos atiendan las personas de información.
Porque Comic-Con Málaga no sólo importa el nombre y los paneles con estrellas, sino toda la cultura fan estadounidense, donde es de lo más común que esos talentos se hagan fotos y ofrezcan autógrafos previo pago. Es a lo que vienen. Excepto los japoneses, que firman y se hacen fotos gratis.
Charles Martinet, la voz de Super Mario | Foto: Xataka
Viendo a Martinet, la sala estaba llena. Y se lo merece totalmente | Foto: Xataka
«A mi sí me gustaría hacerme una foto con Frodo», afirma Javi, que ha venido con su amigo Luis desde Madrid. «Lo que pasa es que claro, requiere una inversión económica y tienes que valorar en qué quieres gastar el dinero. Yo he estado en la Star Wars Celebration y que te firme Mark Hamill valía 120 libras. Si queremos coger la cultura de fuera, tenemos que estar preparados para lo que va a venir porque en una convención grande los precios son grandes».
«Tiene que haber mentalidad de que vas a venir aquí a flipar con los precios, y en España no tenemos esa mentalidadmo nos echamos las manos a la cabeza y hablamos de atraco», apunta Luis.
Foto: Xataka
Javi y Luis son dos perfiles peculiares. Muchos asistentes vienen por el ambiente, otros por la oportunidad de conocer a su influencer, talento o estrella favorito, pero ellos vienen, entre otros motivos, porque les apasiona el coleccionismo de juguetes, figuras y videojuegos. Y hay bastante para comprar, pero realmente no es nada que no se pueda ver en otras ferias.
«Es una feria para fans, no para coleccionistas», dice Luis. Javi asiente y pide que, para el año que viene, le gustaría «más nivel en los puestos de venta y más presentaciones fuertes porque ahora no hay un momento como el de alguien como Robert Downey Jr. llegando, quitándose la máscara y diciendo «sorpresa», ¿sabes? Eso es lo que necesita la feria, pero creo que ni el público ni el evento está preparado para lo que es la San Diego».
John DiMaggio, voz de Bender, Jake de ‘Hora de Aventuras’ o Marcus de ‘Gears of War’, contando batallitas. Bastante majo | Foto: Xataka
Hay paneles en los que el público puede preguntar. Si el objetivo es acercar las estrellas a los fans, algunos cumplen ese objetivo | Foto: Xataka
Y esa es una pregunta que me he hecho: para quién es este evento. Para compradores de ese nivel, se queda corto, pero para fans… mucho te tienen que interesar los paneles en los que hay cosas interesantes, sí, pero sobre todo batallitas para que te compense la entrada. Depende mucho también del entrevistador de cada panel, algunos buenísimos y otros que ya tal.
Álvaro y Juan, que acabaron cansados el primer día tras mucho caminar, tienen claro dos cosas: que «nunca» pagarían 100 euros por una foto y que vienen por un tercer argumento: el ambiente. «En general, quiero experimentar algunos juegos, cosas interactivas y sobre todo ver a los dibujantes haciendo lo suyo. Me parece muy curioso», dice Álvaro.
«A mi igual», comenta Juan. «Sobre todo vengo por cosas relacionadas con pelis, series y videojuegos, pero porque además es una cosa que en Málaga no se ve mucho. Antes estaba Gamepolis y solía venir, me encantaba, pero desde que la quitaron.. uno se queda con la espinita, y si eres de Málaga y te gusta el ambiente, creo que este tipo de cosas se pueden disfrutar bastante».
«Qué ganas de jugarlo» se escuchaba en la cola. Resulta que era un vídeo para resumir los eventos de la saga y un tráiler de la tercera entrega de la trilogía | Fotos: Xataka
«Si no hay problemas con las colas y cosas relacionadas con la organización», dice Álvaro, aunque los dos coinciden que el primer día había menos gente. Javi también, apuntando que «se ve que está mejor organizado porque las cosas están por fuera y la gente ya no entra a los paneles quitando sitio a los que sí queríamos verlos simplemente para sentarse y descansar, pero se nota que hay menos venta de entradas».
«El año pasado esto era la Cola-Con y no me extraña que la llamaran así», dice Juan, «y puede ser que sea por ser el primer día, pero sí he visto que han puesto una carpa en el jardín, sombra y hay una mejor organización. Además usan más espacio que el año pasado, que fue una locura». Que haya el doble de espacio ayuda, claro, y de hecho hace meses ya comentamos que ese iba a ser el gran reto de la Comic-Con de 2026.
Foto: Xataka
El problema del año pasado fue tan bestia que Facua y OCU acumularon más de 550 consultas para interponer reclamaciones, motivadas por aforos al límite, colas de horas y una gestión del espacio decepcionante. Con las sensaciones del primer día no se podía hacer un juicio de valor, pero ya con la mitad del viernes completado mientras escribo esto, tengo que decir que, aún habiendo mucha gente y hay que hacer cola, el sentimiento común es que esto está mejor organizado.
Marina vino a por ‘funkos’ el año pasado y ha repetido. Me contaba mientras hacía cola en uno de los puestos que el año pasado el ambiente era insoportable por la aglomeración y el tiempo que perdías en las colas de las tiendas. Suponía «un coste de oportunidad tremendo. No voy a decir que este año vaya como si tuviera un pase especial, pero estoy perdiendo menos tiempo». Javier el taxista está haciendo el agosto, pero también tiene esa impresión. «Por la noche cogí a una pareja y me dijeron eso, que muy poca gente», comenta.
Foto: Xataka
Al final, como decía, lo fuerte llegará a partir de esta tarde de viernes. No hay clases, la gente tendrá más tiempo libre y es un espacio chulo para disfrutar en familia a poco que te guste esta cultura. Y ya la mañana del viernes había una cola considerable que, este año, en lugar de estar dentro está fuera (a pleno Sol, donde más necesaria sería el agua de la que hablaba al comienzo de estas líneas).
Hay un montón de espacio fuera para comer o sentarse a la sombra, y la verdad es que la gestión de espacios está siendo buena, sin las peloteras de gente de hace un año | Foto: Xataka
Foto: Xataka
Queda margen para mejorar, como una mejor gestión de paneles para que dos talentos de mundos diferentes, pero que pueden interesar a un mismo asistente, no se solapen, y quién sabe si encontrar una identidad más fuerte para amantes de cines y series (que, al final, es el público principal de este evento concreto) que pueda tener novedades gordas como premieres de peso mundial. Al final, no es San Diego, pero es la licencia de la Comic-Con, y eso ya debería significar algo.
«Es la segunda edición y la primera Comic-Con empezó en la sala de reuniones de un hotel. Quizá dentro de 10 años la de Málaga llegue a ser algo muy, muy grande. Ya es mejor que el año pasado, pero queda camino por recorrer», apuntaba Javi.
Como paréntesis, ese margen de mejora también en lo que respecta a la prensa. Está genial que podamos pasar por cualquier sitio, pero charlando con varios compañeros todos hemos llegado a la conclusión de que acceder a una entrevista era un despropósito, con cambios de última hora que impiden un buen trabajo.
Hay que recordar ciertas cosas, por lo que sea | Foto: Xataka
Hay que esperar a ver el recuento de asistentes cuando finalice el evento, pero es evidente que es algo que va a dejar una pasta en la ciudad. Por los pasillos se escucha el inglés, francés y algún idioma del este de Europa (no tengo el oído tan fino como para distinguirlo, disculpa), además de distintos acentos e idiomas de España, lo que evidencia que hay interés en esta feria para fans, que ya vienen con todo el contexto de lo que ocurrió el año pasado.
Por si has llegado a estas líneas y te lo estás preguntando, gran parte de mi tiempo se está invirtiendo entre la sala de prensa, su cafetera (gratis, por suerte) y los pasillos yendo de un lado a otro. Y había tres cosas en las que tenía genuino interés, como es ver a un John Romero y John DiMaggio a quienes entrevistaré en algún momento… y a Akira Yamaoka en concierto (compositor de la BSO de ‘Silent Hill‘).
No puedo resumir mejor la experiencia que la chica que tenía delante cuando terminó el concierto a las nueve y pico de la noche del jueves: «tía, estaba muerta y esto ha sido la hostia».
Yamaoka bajo el objetivo del iPhone 18 Pro Max… y los filtros de textura | Foto: Xataka
Y mira, reconozco que venía con mis reservas por todo lo del año pasado y porque al final estoy aquí para trabajar en lugar de en mi casa como me apetece y no como fan, pero creo que ese fan que se deja una pasta por la entrada y para pasar el día aquí viene, precisamente, para momentos como ese en el que conoce al ídolo que ha venido a conocer.
Este chaval se la está reviviendo al conocer a la voz de Super Mario. Y estos son esos momentos mágicos que superan a los malos como las esperas o algunos precios | Foto: Xataka
Y todo el cansancio, calor y sed de pasar el día de un lado para otro con este calor en octubre se disipa al momento. La sala del concierto (con demasiados huecos libres) empezó sentada y terminó botando.
Yo donde me voy botando es a por otro café, que aún me queda un rato aquí., luego taxi de vuelta al hotel, una pizza nocturna y… a repetir mañana.
–
La noticia
«Quizá dentro de 10 años llegue a ser algo muy grande»: he superado el primer día de la Comic-Con Málaga 2026
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alejandro Alcolea
.

