SteelSeries ha presentado sus nuevos Sensei Pro y Rival Pro, dos ratones inalámbricos de gama alta que llevan la conectividad y la autonomía de los periféricos gaming a un nuevo nivel.
Ambos modelos comparten buena parte de su tecnología, pero apuestan por diseños diferentes para adaptarse a distintos tipos de jugadores.
UWB sustituye al tradicional 2,4 GHz
Una de las principales novedades de los Sensei Pro y Rival Pro está en su conectividad inalámbrica. SteelSeries abandona la habitual banda de 2,4 GHz para utilizar Ultra Wideband (UWB), una tecnología que funciona en el rango de 6,4 a 9,056 GHz y que, según la compañía, proporciona hasta 20 veces más ancho de banda y una mayor resistencia frente a las interferencias de otros dispositivos inalámbricos.
Esta conexión está especialmente pensada para ofrecer una tasa de sondeo real de 8.000 Hz, con el objetivo de mantener una comunicación más estable entre el ratón y su estación inalámbrica. El sensor TrueMove 42K Pro alcanza además una sensibilidad de hasta 42.000 DPI, mientras que los clics ofrecen una latencia de apenas 0,35 ms.
Dos diseños para distintos jugadores
Aunque comparten plataforma tecnológica, los dos ratones tienen una filosofía de diseño diferente. El Sensei Pro recupera el característico formato simétrico de la familia Sensei, una línea que cuenta con más de 20 años de historia. Por su parte, el Rival Pro utiliza una forma ergonómica desarrollada con la colaboración de jugadores profesionales.
Ambos modelos pesan únicamente 53 gramos en su configuración estándar. SteelSeries también ofrece versiones Mini, que reducen todavía más el peso y están disponibles para quienes busquen un formato más pequeño.
Dos baterías para olvidarse de los cables
Otra de las características más llamativas es el sistema Infinite Power System. En lugar de integrar una única batería interna, los ratones utilizan dos baterías intercambiables junto a una estación que permite mantener una de ellas cargándose mientras la otra está instalada en el periférico.
Esto es importante porque cuando se utiliza una tasa de sondeo tan elevada, la autonomía se reduce considerablemente ya que la señal se envía continuamente al receptor en lugar de basarse en muestreos. El ejemplo más claro de esto que estamos diciendo lo encontramos en la autonomía que ofrece.

