La nueva función de Xbox que permite convertir juegos en formato físico a digital es el resultado de una estrategia que Microsoft comenzó hace quince años, según afirman desde The Verge, cuando decidió que cada disco de Xbox One debía incluir metadatos únicos capaces de identificarlo como si fuera un objeto con número de serie.
Aquella decisión, tomada en 2011 y aplicada en 2013, parecía entonces un detalle técnico sin mayor relevancia. Sin embargo, en la actualidad se ha convertido en la forma más amigable de pasar a un futuro sin discos físicos.
La importancia de los metadatos
Mucho antes del lanzamiento de la Xbox One, Microsoft estudió ideas como el intercambio de discos por versiones digitales, la reventa de licencias, el regalo de juegos digitales y un sistema de propiedad que funcionara sin depender del soporte físico.
Para poder hacerlo necesitaba que cada disco fuera identificable de forma inequívoca. Por eso añadió metadatos (nombre del juego, edición, región, entre otros) que la consola pudiera leer y validar. Sin esos datos, la conversión de disco a digital sería imposible, ya que Xbox no tendría ninguna otra forma de identificar correctamente el contenido de los discos.
Microsoft plantea un sistema para integrar las ventajas del formato digital en los discos físicos de Xbox Series X y Xbox One.
La polémica que rodeó el lanzamiento de la Xbox One y su necesidad de estar siempre conectada a Internet, obligó a la compañía con sede en Redmond a olvidarse de parte de su visión digital, pero manteniendo la infraestructura que había construido. Quince años después, esa infraestructura permite que un jugador inserte un disco de Xbox One y obtenga una copia digital legítima, vinculada a su cuenta y validada por el identificador del disco.
Con el anuncio por parte de Sony de abandonar el formato físico para 2028, la compañía japonesa podría hacer el mismo movimiento que Microsoft para recuperar la confianza que ha perdido entre sus fans tras este anuncio. Sin embargo, no puede hacerlo, al menos de la misma forma que Microsoft.
Sony no puede hacer lo mismo
Sony no puede replicar la función de Xbox, porque sus discos no incluyen metadatos equivalentes. Microsoft pensó en este escenario con mucha antelación, no para lanzar disc‑to‑digital en 2026, sino para estar preparada cuando el mercado abandonara el soporte físico.

