Uno de los dispositivos electrónicos que más se ha visto afectado por la crisis de la DRAM es la Raspberry Pi en sus diferentes versiones. Debido a su elevado precio, se han disparado las ventas del Compute Module, que se diferencia de la Raspberry Pi en que no contiene puertos, ya que está diseñado para integrarse en otros productos.
Para evitar comprar el modelo más caro, muchos usuarios optan por el modelo con menor capacidad de memoria RAM y la sustituyen por uno de mayor capacidad que, sobre el papel, es compatible. Sin embargo, el ingeniero de Raspberry Pi ha confirmado a través de los foros oficiales que cualquier cambio de este tipo es bloqueado por el dispositivo, impidiendo que el sistema reconozca una capacidad de memoria superior a la que trae de fábrica.
Raspberry Pi endurece su ecosistema: bloqueo de las ampliaciones de RAM, validación estricta y más control sobre el hardware
Todo comenzó cuando un usuario intentó sustituir el chip de memoria LPDDR de 2 GB de un CM5 por uno de 4 GB, primero con un chip nuevo y después con otro plenamente funcional. A pesar de la operación, que requiere equipamiento de rework BGA y amplios conocimientos, el sistema seguía detectando únicamente 2 GB. Incluso tras reflashear el dispositivo y reemplazar componentes auxiliares, el resultado no cambió.
La explicación oficial llegó de la mano de PhilE y otros ingenieros de Raspberry Pi: la compañía ha decidido bloquear las ampliaciones de RAM para evitar un problema creciente en el mercado de segunda mano.
Según detallan los ingenieros de Raspberry Pi, algunos usuarios estaban comprando placas de menor capacidad, sustituyendo la memoria por chips más grandes de origen desconocido y revendiendo el producto como si fuera un modelo oficial de mayor capacidad.
Esto generaba un riesgo doble:
Los usuarios podían encontrarse con hardware inestable.
Raspberry Pi recibía reclamaciones de soporte por fallos que no correspondían a sus productos validados
Imagen del Compute Module 4 de Raspberry Pi – Foto: Raspberry Pi
El bloqueo no se limita a registrar la capacidad original del módulo. Raspberry Pi ha incorporado en la configuración del sistema una serie de parámetros adicionales relacionados con la memoria: densidad, organización interna, ajustes de temporización y otros valores necesarios para soportar la creciente variedad de proveedores de SDRAM.

