Para jugar con teclado y ratón no siempre necesitas tener un teclado completo bajo la mano izquierda. Esa es la idea detrás de la gama Tartarus de Razer, que concentra las teclas y los controles de juego en un dispositivo pensado para manejarse con una sola mano. Ahora, la compañía amplía esta familia con el Razer Tartarus V2 Pro, que incorpora switches ópticos analógicos de segunda generación, un joystick TMR y una tasa de sondeo de hasta 8000 Hz.
La propuesta está dirigida tanto a quienes necesitan múltiples accesos a habilidades en un MMO como a quienes quieren ajustar al detalle la respuesta de las teclas en un FPS. Para ello, combina 31 controles programables con un reposamuñecas que permite modificar su posición y su ángulo. Eso sí, esta especialización tiene un precio: llega al mercado por 219,99 euros.
Teclas analógicas y un joystick para concentrar los controles
La principal novedad del Tartarus V2 Pro está en sus interruptores Razer Analog Optical Gen-2, que permiten ajustar el punto de actuación entre 0,1 y 4,0 mm. Esto sirve para decidir cuánto hay que presionar una tecla antes de que registre la pulsación, desde una respuesta con un recorrido mínimo hasta otra que requiera una pulsación más profunda.
También incorpora Rapid Trigger con una sensibilidad de hasta 0,1 mm, una función orientada a agilizar la repetición de pulsaciones. Los interruptores vienen lubricados individualmente y se asientan sobre una capa de espuma densa, con la que Razer busca mejorar la acústica del conjunto. La marca cifra su vida útil en 100 millones de pulsaciones y utiliza teclas de PBT texturizado de doble inyección.
Junto a las teclas encontramos un joystick TMR de tamaño completo para el pulgar, acompañado de tres botones dedicados. Razer lo presenta como una solución resistente a la deriva o drift, aunque habrá que comprobar su comportamiento a largo plazo. Su función es ofrecer una entrada analógica adicional para acciones como desplazarse por menús radiales o controlar movimientos dentro del juego.
El interés del conjunto está en cómo se pueden repartir las acciones entre los dedos. En un MMO, por ejemplo, los controles programables pueden servir para agrupar habilidades y accesos rápidos, mientras que en otros géneros permiten preparar una distribución específica sin depender de las posiciones de un teclado convencional. La utilidad real dependerá de cada juego y de cuánto tiempo dediquemos a configurar el dispositivo y acostumbrarnos a él.
Hasta 8000 Hz y un reposamuñecas que se desliza y gira
Otra de sus novedades es la tecnología HyperPolling de hasta 8000 Hz, con la que el dispositivo puede comunicar su estado al PC hasta 8000 veces por segundo. Sobre el papel, esto reduce el intervalo entre comunicaciones respecto a una tasa de 1000 Hz, aunque esa cifra por sí sola no determina la latencia total ni garantiza una diferencia perceptible en todos los juegos.

