Acaba de empezar septiembre y, como cada año, el mundo tech se da cita en Berlín con motivo de la feria IFA. Iba paseando tranquilamente por el pabellón 2 cuando he visto una cosa que ha captado mi atención: una silla de oficina. Me ha resultado llamativa por su diseño tan peculiar, pero en cuanto me he fijado más ha habido algo que me ha hecho pararme en seco.
No era una silla normal, sino «La primera silla ergonómica dinámica del mundo diseñada para mujeres«, tal y como se podía leer en la pared del stand. Eso tengo que probarlo, y eso he hecho.
Arbrest Cove, la silla de oficina para mujeres
Una portavoz de la empresa me ha explicado que la silla todavía era un prototipo y que todavía no han comenzado a fabricarla en serie, por lo que no he podido probar los materiales y acabados definitivos.
¿Y qué la hace diferente? Según Arbrest, la mayoría de sillas de oficina se diseñan tomando como referencia el cuerpo masculino y no tienen en cuenta las características específicas del cuerpo de la mujer, como la curva de la espalda más pronunciada, caderas más anchas o la altura, generalmente más baja.
Lo que más llama la atención del diseño es el respaldo que recuerda a una columna vertebral. Es semiflexible y está motorizado, permitiendo regular la altura de la curva lumbar usando un pequeño mando. Otro detalle destacable es que el reposacabezas se puede ajustar hasta una posición mucho más baja que la mayoría de sillas. Además de ser más cómodo para las usuarias más bajitas, también permite que sujete la nuca y así no roce constantemente con el pelo.
Otro detalle es que el asiento es más ancho de lo normal y la espuma del relleno tiene distintas durezas; más dura en la parte del fondo y más suave en el borde, para que no se clave en la zona de los isquios.
Toda la silla es ajustable en altura y también en inclinación. Se puede reclinar hasta quedarse casi horizontal, lo que combinado con el reposapies a juego la convierte en una cama improvisada para echar una siesta.
Bueno, ¿pero es cómoda o no?
Sin haber ajustado nada, la silla se me ha acoplado perfectamente al cuerpo. El respaldo es un poco flexible y se siente como si te «abrazara», sobre todo al echarlo hacia atrás. También me ha gustado que el reposacabezas tuviera tanto rango de alturas y que los reposabrazos se pudieran colocar en tantas posiciones.
La verdad es que me ha resultado muy cómoda, pero tampoco ha sido un momento de revelación tipo «dios mío por fin una silla para mujeres». La silla se adapta muy bien al cuerpo, pero no supone un cambio radical con respecto a otras sillas de oficina que también permiten un buen ajuste de todos sus elementos.
Una cosa que no me ha gustado es que tanto el asiento como el respaldo vienen acolchados con espuma, no porque sea incómodo (al contrario) sino por el calor que puede llegar a dar eso en verano. Estaría bien una versión que en lugar de tapizado tuviera rejilla para dejar pasar el aire.
Como decía, la silla es aún un prototipo y no se sabe cuándo llegará al mercado ni a qué precio. El plan de Arbrest pasa por empezar una campaña en Kickstarter el próximo mes de noviembre, por lo que habrá que esperar para ver el producto final.
Imágenes | Amparo Babiloni, Xataka
En Xataka | Mejores sillas ergonómicas para trabajar y estudiar 2026: seis modelos de sillas de oficina recomendados
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La noticia
Sillas de oficina hay muchas. Que estén diseñadas para el cuerpo de la mujer hay muy pocas, y he probado una
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Xataka
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Amparo Babiloni
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