Si bien es cierto que en el mercado podemos encontrar un gran número de fabricantes de mandos, muchos son los usuarios que únicamente confían en las opciones de Sony con el DualSense y Microsoft con el mando de Xbox (tan solo hay que pegarle el número de opiniones de ambos y compararlos con los mandos de terceros).
A modo de resumen muy básico, podemos decir que el mando de Xbox es el rey de la compatibilidad y simplicidad mientras que el DualSense de la PS5 es el rey de la tecnología.
Compatibilidad y facilidad de uso (Plug & Play)
Mando de Xbox: Al tratarse de un producto de Microsoft, la integración con Windows es nativa (XInput). Lo conectas por cable, Bluetooth o con su adaptador oficial, y funciona al 100% en el 100% de los juegos, mostrando además los botones correctos en pantalla (A, B, X, Y).
DualSense: Gracias a Steam Input, que permite que casi cualquier juego de la plataforma lo reconozca ahora es mucho más fácil. Sin embargo, fuera de Steam (en Game Pass, Epic Games o emuladores) la cosa se complica ya que obliga a utilizar mapeadores externos como DS4Windows o DualSenseX para que el sistema lo camufle como un mando de Xbox, y es muy común que los juegos te sigan mostrando los botones de Xbox en la interfaz.
Características especiales e inmersión
Mando de Xbox: Su vibración es la tradicional por motores estándar y no tiene giroscopio.
DualSense: Cuenta con retroalimentación y gatillos adaptativos que ofrecen resistencia física (por ejemplo, al tensar un arco o notar la dureza del pedal de un coche). Además, incluye un giroscopio excelente (ideal para afinar el apuntado en shooters) y un panel táctil utilizable.
El gran «pero» en PC: Estas funciones hápticas y de gatillos solo funcionan en juegos específicos (normalmente los ports de PlayStation como Spider-Man, The Last of Us o Returnal) y, en la inmensa mayoría de ellos, requieren que el mando esté conectado obligatoriamente por cable USB.
Batería y conectividad
Mando de Xbox: Sigue funcionando a pilas AA de fábrica. Esto tiene defensores (puedes usar pilas recargables y cambiarlas en 3 segundos sin degradar el mando con los años) y detractores (tienes que comprar un kit de batería «Carga y Juega» aparte si no quieres usar pilas).
DualSense: Lleva una batería interna recargable por USB-C. La desventaja es que, si tienes activadas todas sus funciones especiales (háptica, gatillos, altavoz), la autonomía es bastante reducida (unas 6-8 horas máximo).
El mando de la Xbox Series S junto con las pilas AA incluidas de fábrica. Fuente: Tricks Tipx Fix.
Ergonomía y distribución
Mando de Xbox: Apuesta por los sticks asimétricos, una distribución que muchos jugadores de PC prefieren porque el pulgar izquierdo descansa en una posición más natural para mover al personaje. Sus gatillos y agarre son un estándar de comodidad absoluto para sesiones largas.
DualSense: Mantiene los sticks simétricos abajo. Es un mando más grande, pesado y robusto que los antiguos DualShock 4, ofreciendo una buena ergonomía y una calidad de construcción excelente, pero la posición de los sticks sigue siendo una cuestión de preferencia personal.
Precio
Mando Xbox: El precio oficial de salida para los colores estándar (negro o blanco) es de 59,99 €. Los colores especiales o ediciones de catálogo suelen subir a los 64,99 € o 69,99 €. Aunque podemos comprarlo por menos dinero si aprovechamos las diferentes ofertas que podemos encontrar en Amazon.
El mando Xbox Wireless Controller – Starfield Limited Edition destaca por su acabado blanco, detalles técnicos, D-pad dorado y gatillos transparentes, una combinación estética que encajaría sin demasiados cambios en el lenguaje visual de PS5. Foto: Xbox.
DualSense: El precio oficial base es ligeramente superior, situándose en 74,99 € para los modelos estándar (blanco, negro, gris camuflaje). Las ediciones especiales o colores más recientes suelen alcanzar los 79,99 €. A diferencia del mando de Xbox, Sony no suele ser muy amiga de hacer descuentos en el mando.

