Ayer mismo os contábamos que CXMT se había convertido ya en el cuarto fabricante de memorias RAM más grande del mundo, y el primero en términos de crecimiento. Ahora, la compañía china vuelve a ser noticia por unos planes que podrían cambiar por fin el equilibrio de poder en la industria de la memoria RAM y, con un poco de suerte, solventar definitivamente la crisis de la RAM para el sector de consumo en el que estamos ahora inmersos.
Y es que la empresa pretende alcanzar nada más y nada menos que un 30% de cuota del mercado mundial antes de 2030, una cifra que pondría en serios aprietos al triunvirato de fabricantes que actualmente dominan el mercado: Samsung, SK Hynix y Micron. Para conseguirlo, como ya os imaginaréis están preparando una inversión y una expansión industrial sin precedentes, aunque todavía existe un obstáculo que podría frenar sus ambiciones…
Una sexta mega fábrica para desafiar la hegemonía de Samsung, Micron y SK Hynix
Según informa Reuters, CXMT ya tiene el proyecto de construcción para su sexta planta de fabricación de memorias DRAM, una instalación que formaría parte de su ambicioso plan de multiplicar su capacidad productiva durante los próximos cuatro años. El objetivo es alcanzar en torno al 30% del mercado global de DRAM hacia 2030, cuando actualmente su presencia sigue siendo muy inferior a la de los líderes tradicionales. Dicho de otra manera, se pondría a la altura si la jugada les sale bien.
Otro concepto de la sexta mega fábrica de CXMT. Fuente: CXMT oficial.
El crecimiento de la compañía está siendo absolutamente agresivo (ayer os contábamos que la cifra de crecimiento ha sido del 716% en el último año), y durante los últimos meses han anunciado nuevas inversiones, una histórica salida a bolsa y varios proyectos con los que ampliar sus instalaciones en distintas regiones de China, todo ello con la inyección de capital del propio país, que quiere dejar de depender de otros países tecnológicamente hablando.
Sin embargo, el crecimiento de CXMT no depende solo del dinero o de levantar nuevas fábricas. El verdadero cuello de botella es el acceso a la maquinaria más avanzada que se utiliza para fabricar chips, y con las restricciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados, China lo tiene difícil para acceder a equipos de litografía de última generación y otras herramientas críticas para producir memorias con procesos comparables a los de Samsung, SK Hynix o Micron. Básicamente, dependen de ASML, que tiene el monopolio en cuanto a estas máquinas.

