Si vas a la web de la RAE y buscas la definición de «supermercado» verás que sus académicos lo describen básicamente como una tienda a la que uno va para llenar su cesta con comida, bebidas, productos de limpieza y demás enseres. Luego pasa por caja, paga lo que corresponda y se vuelve a su casa. Lo mismo que nos dice la experiencia acumulada tras años y años haciendo la compra. El problema es que tanto la RAE como nuestra experiencia empiezan a quedarse desfasadas.
Los súper ya no se contentan con ser nuestros proveedores de comida. Ahora quieren ser algo más: nuestro principal referente en alimentación. Y eso pasa por dejar de competir únicamente entre sí para hacerlo con hosteleros e incluso cadenas multinacionales de restauración como McDonald´s o Burger King.
Lo expresa con claridad Bernardo Rodilla, Retail Business Director en Wordlpanel by Numerator: «Mercadona ya no compite solo con Carrefour, también está compitiendo con el restaurante de la esquina y McDonald´s. Al final todos luchan por una misma necesidad y cada vez está más próxima».
Una cuota de casi el 20%
La reflexión de Rodilla es interesante por varias razones. Primero, por su conocimiento del sector. Segundo, porque Worldpanel es una de las firmas que más estadísticas elabora sobre cuotas de mercado de alimentación y retail.
Hace no mucho, de hecho, publicó un informe que deslizaba una idea clave: Mercadona ya no solo es la cadena con mayor cuota de mercado en su sector, superando con creces a rivales como Carrefour o Lidl, también se ha convertido en un peso pesado de la alimentación global. Traducido en cifras, eso pasa por acaparar una cuota de valor de casi el 20% en consumo de comidas y bebidas.
¿Qué significa eso? Que Mercadona vende tanta (o más) comida que la hostelería tradicional, al menos en términos de valor. Según el informe de Worldpanel, bares, cafeterías y terrazas sumaban alrededor del 11,2% de cuota y los restaurantes independientes el 8,6%. Mercadona se lleva sin embargo 19,7%, a bastante distancia de otros retails, como Carrefour (6%) y Lidl (5,1%).
El cambio de la ‘foto’ sectorial es tan claro que Rodilla reconoce que está obligando a los analistas a replantearse su forma de estudiar el sector.
«Nosotros planteamos que cada vez tenemos que ver más las cuotas de mercado en un global total de alimentación. Ya no podemos diferenciar si es alimentación para comer en casa o para comer fuera o para la restauración», señala. Todo indica además que el panorama seguirá cambiando con el tiempo, a medida que las secciones de platos preparados de los súper sigan expandiéndose.
Probablemente el ejemplo más claro lo deja ‘Listo para comer’, el servicio de comida cocinada lanzado en 2018 por la cadena de Juan Roig y que básicamente (como indica su propio nombre) permite al cliente comprar en el súper platos ya elaborados que, en muchos casos, puede devorar allí mismo, sin necesidad de salir de la tienda. Pese a que tiene menos de una década, esa línea de negocio factura ya cientos de millones y mira de tú a tú a cadenas de fast food.
«Todo lo que es ‘Listo para comer0 es una tendencia que, no solo en España, sino en muchos países, está teniendo recorrido. Gana peso y tiene sentido porque al final queremos dedicar el menor tiempo posible a cocinar», razona Rodilla.
En cuanto al futuro y a pesar de que, como recuerda el experto de Worldpanel, cuando una tendencia cala es habitual que surjan otras en sentido opuesto, es esperable que servicios como el de Mercadona sigan expandiéndose.
El fenómeno no se limite a la cadena valenciana. Hay otras muchas empresas, como Carrefour, Alcampo o Masymas, que están explorando el nicho de negocio de los platos preparados. De hecho empiezan a ser tan populares que incluso se ha acuñado un nuevo término para designar a quellos supermercados con mostradores de platos y salas donde degustarlos: los ‘mercaurantes’.
En Barcelona los hosteleros ‘tradicionales’ ya han empezado a denunciarlos por lo que consideran una competencia desleal que les afecta directamente.
Su estrategia pasa por ofrecer menús baratos, apetitosos, flexibles y sobre de consumo rápido. Venden comida, sí; pero sobre todo venden ahorro de tiempo. La apuesta está funcionando tan bien que hay quien cree, incluido el propio Roig, que los super acabarán haciendo que las cocinas sean espacios desfasados en el hogar. ¿Para qué tener vitro si ya cocina por nosotros Mercadona o Carrefour?
Rodilla tiene otra pregunta: si eso llega a ocurrir… ¿Exactamente, qué papel pasarán a jugar los súper? Él no cree que caminemos hacia la distopía culinaria pronosticada por Juan Roig, aunque tampoco ve descabellado que en el futuro cambie nuestra forma de relacionarnos con la cocina en casa. En vez de ser una tarea doméstica más, cocinar se convertiría en una actividad «lúdica».
De Mercadona y súper regionales
En cualquier caso, los precocinados y el éxito del ‘Listo para comer’ no son las únicas tendencias que marcan el sector de la distribución alimentaria. A nivel interno, hay otros tres fenómenos igual de claros: la expansión de Mercadona, que se mueve ya entre el 25 y 30% de cuota de valor de mercado, el éxito de la marca blanca y el aguante de los super regionales. Para Rodilla es un reflejo de cómo ha cambiado nuestra propia forma de comprar y llenar la nevera.
«No solo crece Mercadona ha crecido toda la distribución organizada durante los últimos años. Tú ves cómo comprábamos en el 2000 y cómo compramos ahora y observas cómo ha crecido el súper en general o los grandes supermercados. Entre Mercadona y Lidl en los últimos 25 años han crecido prácticamente 25 puntos de cuota», señala. En el polo opuesto está la rama del sector que ha perdido terreno: los «especialistas de toda la vida», como pescaderías, carnicerías o fruterías.
«El mercado español era muy particular y había mucho especialista. Durante estos últimos años hemos visto que ha ido desapareciendo y se ha ido trasladando esa compra a la distribución organizada», abunda Rodilla. En el caso concreto de Mercadona, destaca su capacidad para pasar de un modelo autonómico, centrado en Levante, a otro nacional, ampliando su red y apostando por su propia marca.
Curiosamente uno de los grandes beneficiados de esa reordenación del ,sector han sido las cadenas regionales, como Froiz, Masymas, Consum, Gadis… En 2024 un informe de la empresa cifraba su cuota en casi un 18%, más o menos el mismo porcentaje que maneja ahora. «El mercado español está muy atomizado, pero muchos de los super regionales son líderes en cada una de sus regiones».
A su favor no solo juega la proximidad geográfica, la cercanía a los clientes y el aumento de su catálogo. Con el tiempo, gracias a su apuesta por la mercancía fresca, han sabido posicionarse hasta convertirse en casi los herederos de las carnicerías, pescaderías, fruterías de barrio que han ido cerrando.
«El super regional, el que tú conoces y que tienes en mente, al final es el paso siguiente», comenta Rodilla: «A lo mejor dejo de ir a la carnicería, pero voy al súper regional que conozco. En cierto modo es como el paso intermedio».
Imágenes | Worldpanel by Numerator, Wikipedia 1 y 2 y Carrefour
En Xataka | Algo extraño está pasando en España: cada vez comemos más a través de snacks y picoteos puntuales
–
La noticia
Bernardo Rodilla, experto en retail: «Mercadona ya no compite solo con Carrefour, lo hace con el restaurante de la esquina y McDonald´s»
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Carlos Prego
.

