Desde que AMD lanzara la gama Ryzen X3D, por méritos propios este siempre ha sido la elección favorita de los usuarios que utilizan el PC principalmente para jugar, al contar con una mayor caché L3 que los modelos de Intel.
Desde entonces, Intel no se ha molestado o no le ha dado la importancia que debería y se ha conformado con ver como AMD ha dominado con puño de hierro en el mundo gaming, o al menos ha sido así hasta ahora, ya que Intel ya está trabajando en lanzar al mercado una alternativa para competir con la gama Ryzen X3D inicialmente enfocada a la gama media.
Las últimas filtraciones apuntan a que Intel lanzará dos procesadores Core Ultra 5 400S basados en la arquitectura Nova Lake-S, ambos con una característica diseñada para combatir con la tecnología X3D: 108 MB de bLLC, una caché de último nivel diseñada para reducir la latencia y mejorar el rendimiento en juegos.
Esta información procede, una vez más, del prolífico filtrador de Intel Jaykihn y no hace más que confirmar que Intel quiere seguir la misma filosofía de AMD: “más caché, menos cuellos de botella”.
It is U5 6+12+4 125W, NOT 6+8+4.
So is the U9 6+12+4 65W.
Sorry sorry sorry.
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22 núcleos y una arquitectura híbrida
Los dos modelos filtrados comparten exactamente la misma configuración: 22 núcleos divididos en 6 P-Cores Coyote Cove, 12 E-Cores Arctic Wolf y 4 LP-E cores. Esta mezcla apunta a un diseño pensado para equilibrar potencia bruta, eficiencia y tareas en segundo plano, pero con un objetivo claro: maximizar el rendimiento en juegos.
La clave está en la caché. Mientras que un Nova Lake-S estándar de 22 núcleos tendría apenas 27 MB de caché, estos modelos suben hasta 108 MB de bLLC, con configuraciones que podrían llegar a exponer 144 MB en ciertos escenarios. Es un salto enorme que recuerda directamente a la estrategia de AMD con sus Ryzen X3D, donde la caché adicional reduce la dependencia de la RAM y mejora la estabilidad de los fotogramas en títulos exigentes.

