La segunda película del universo DC de James Gunn no compite solo contra el entusiasmo que despertó el ‘Superman’ de 2025. Hay rivales más tradicionales a los que enfrentarse: el calendario de estrenos de este verano sitúa ‘Supergirl’ entre dos gigantes de animación de éxito garantizado, y los primeros análisis de taquilla ya anticipan una apertura por debajo de ‘The Flash’, la película que se convirtió en símbolo del fin de la anterior etapa de DC. Y sobre los hombros de esta Supergirl recae nada menos que la continuidad del modelo que James Gunn está construyendo.
Sandwich de animación. ‘Toy Story 5’ lleva menos de una semana en cartelera y ya ha superado los 200 millones en EE.UU. La franquicia de Pixar es un auténtico agujero negro, y atrae a niños pequeños, adolescentes y adultos. Y eso no es todo: la semana que viene, el 1 de julio, llega ‘Minions & Monsters’, séptima entrega de la franquicia ‘Gru, Mi villano favorito’, con expectativas de superar los 100 millones de dólares en cinco días gracias al 4 de julio, festivo en EE.UU. ‘Supergirl’ tiene que plantar cara a estos dos colosos.
La película de Warner, además, se enfrente a una tradición poco halagüeña: en su segunda semana, las películas con apertura moderada o críticas divididas suelen hundirse. Es lo que le pasó a ‘The Flash’ en 2023: abrió con 55 millones y cayó un 72,5% en su segunda semana, asfixiada bajo la presión de ‘Spider-Man: Cruzando el multiverso’ y ‘Elemental’. Hoy aquella película es recordada como una catástrofe y es difícil que ‘Supergirl’ se enfrente a una crisis financiera y de reputación comparable, pero lo cierto es que no lo tiene nada fácil.
La larga sombra de The Flash. La cuestión es que aunque rercordemos ‘The Flash’ como un fiasco, partía de mejores posiciones. Tenía un 63% en Rotten Tomatoes cuando se estrenó, mejor nota que los 58% actuales de ‘Supergirl‘. Tenía a Ezra Miller como reclamo, entonces una gran estrella, y la promesa de traer de vuelta a Michael Keaton como Batman. Y además se suman dos precedentes inquuietantes este verano, dos pinchazos en taquilla que no lograron ir más allá de su insuficiente público de fieles a sus correspondientes franquicias: ‘He-Man y los Masters del Universo‘ y ‘The Mandalorian and Grogu’.
DC: mucho que demostrar. La cuestión es que DC aún tiene que demostrar algo que Marvel consiguió hace tiempo: que la marca de la editorial sea suficiente para vender las películas, más allá de sus personajes. Las películas DC que no llevan un Batman o un Superman en el título parten de una base de público quizás demasiado estrecha para los presupuestos que manejan. Aún así, ‘Supergirl’ es una producción relativamente modesta: costó alrededor de 175 millones de dólares y no tiene acuerdos de reparto de porcentaje de taquilla con los actores, con lo que los beneficios en taquilla son mayores. Se cree que la película tiene que conseguir unos 300 millones para recuperar su presupuesto Desde los 40-45 proyectados de arranque, le queda un largo camino.
Lo que ha hecho Gunn. El estreno de ‘Superman’ el año pasado dio a Gunn un arranque solvente, con 125 millones de apertura doméstica y 618 millones mundiales. No un fenómeno, pero sí algo sólido desde el que construir un universo que, según el propio Gunn, no va a exigir a los fans «hacer los deberes» y ver todas las películas. Es, desde luego, un alivio vista la deriva de Marvel, pero tiene sus problemas: si el público no conoce a Supergirl o no le interesa el personaje, se pueda saltar la película a la espera de la próxima de Superman.
La opinión de Xataka. Hemos tenido ocasión de ver ‘Supergirl’ y no se nos antoja merecedora de la bilis con la que la está recibiendo la crítica. Es cierto que carece del carisma que desbordan las películas dirigidas por Gunn como la propia ‘Superman’, y que a menudo parece un remedo de la fórmula explotada por el director en sus ‘Guardianes de la Galaxia’ para Marvel, pero con mucho menos ingenio. Y que a veces cae en los detestables vicios de las franquicias superheroicas, como la presentación de secundarios de relumbrón (aquí, un Lobo completamente descafeinado) solo porque se puede.
Sin embargo, y pese a un tercio final algo destartalado (¿qué películas de superhéroes se libran de eso, un par en veinte años?), Milly Alcock está perfecta en el papel titular y se agradece el esfuerzo de crear un personaje tridimensional, pero sin traumas postizos. Hay cierta modestia, cierto aire de «tebeo secundario» que resulta muy satisfactorio, por mucho que el resultado esté a años luz del cómic original de Tom King que inspira la película. El resultado es más un «sí» que otra cosa pero… ¿es suficiente eso para salvar la taquilla?
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La noticia
Las flojas previsiones de taquilla de Supergirl no son por su calidad, sino por su fecha de estreno: contra Toy Story y Minions
fue publicada originalmente en
Xataka
por
John Tones
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