Llevaba desde su lanzamiento usando mi NVIDIA RTX 4080 para jugar en PC. Y el rendimiento, sinceramente, siempre ha sido, y de hecho sigue siendo, sobresaliente. Es una gráfica pensada para mover cualquier juego moderno, incluso el nuevo Forza Horizon 6, en una calidad muy elevada, tanto en 1440p como en 4K. Sin embargo, he tenido la oportunidad de actualizar este modelo por una NVIDIA RTX 5080 de PNY y, como buena persona inquieta que soy, no he podido decir que no. Ahora bien, ¿se nota diferencia y merece la pena?
El salto a una NVIDIA RTX 5080 desde una gama alta, como sigue siendo la RTX 4080, no se nota tanto como cuando pasamos de una gráfica de gama media a una de gama alta. Aquí el salto es más fino, más de matiz, pero no por ello menos interesante. Cuando tomamos una decisión como esta, no buscamos simplemente que el juego funcione, sino que el objetivo es que funcione siempre bien, sin compromisos, sin tener que tocar ajustes y sin estar pendientes de si en una zona concreta el rendimiento cae más de la cuenta.
En Forza Horizon 6, esto se aprecia muy bien. El juego ya luce espectacular en una RTX 4080, pero con la RTX 5080 vamos a poder ir más allá de los límites, consiguiendo una sensación clara de ir más sobrados. Y cuando hablamos de un juego de conducción a alta velocidad, como es este caso, ese margen extra se nota mucho más de lo que parece.
Forza Horizon 6, el escaparate perfecto para probar una gráfica nueva
Forza Horizon 6 nos lleva a Japón, con un mapa muy visual, carreteras rápidas, ciudades, zonas rurales, iluminación cambiante y una enorme cantidad de coches. Microsoft y Playground Games lo plantean como la mayor aventura de conducción en mundo abierto de la saga, con más de 550 coches reales y disponible para Xbox Series X|S, Xbox en PC y Game Pass, con vistas a PS5 en un futuro lejano.
El motor gráfico permite recrear efectos de asfalto mojado y reflejos detallados durante las competiciones.
Todas estas características lo convierten en un juego ideal para probar una gráfica nueva, ya que no estamos ante un escenario cerrado y controlado, sino que es un mundo abierto y vivo. Y, en este tipo de juegos, el rendimiento puede variar bastante dependiendo de la zona, la hora del día, la climatología, el tráfico o el tipo de carrera. No es lo mismo conducir por una carretera despejada que entrar en una zona urbana con muchos reflejos, coches, sombras y elementos en pantalla.
El detalle de los entornos urbanos y la iluminación de los edificios destacan en el apartado técnico del nuevo Forza Horizon.
Con la RTX 4080, la experiencia ya es muy buena. Como ya explicamos en la review, usando el preset «Máximo + RT» (el más alto), activando también el DLAA, y sin Frame Generation, el resultado es espectacular. Usando un monitor con resolución 3440 x 1440 (2K ultrawide), hemos conseguido oscilar entre los 55 y 70 FPS totalmente estables, incluso en las zonas más abiertas del mundo. Aunque es cierto que la gráfica ya iba al 99 %, no hemos tenido ni un solo tirón, ni fps-drop, ni stutter… nada. Todo ha funcionado siempre a la perfección.
Más allá del último frame
Cuando cambiamos de gráfica, lo primero que buscamos es conseguir más FPS. Y, evidentemente, con este salto los hemos ganado. Dependiendo de la zona y del momento, hemos conseguido subir el mínimo por encima de los 60 FPS estables, con una media aproximada en torno a los 80-85 FPS. Son datos muy buenos, perfectos para este juego, pero podemos ir aún más allá.
Tener una gráfica de última generación, aunque no se traduzca directamente en mejores gráficos o más FPS (si ya venías de una gama alta anterior), sí se traduce en mayor estabilidad. Y esta es probablemente la parte más interesante a la hora de jugar. En un juego de conducción, como es el caso de este Forza Horizon 6, los FPS medios importan, pero los mínimos importan todavía más. La RTX 5080 ha ayudado mucho a suavizar esos momentos donde la RTX 4080 generaba pequeñas bajadas, haciendo que la experiencia sea más constante y menos dependiente de lo que esté ocurriendo en pantalla.

