Estamos en el primer tercio del siglo II después de Cristo y lo que vemos es un muchacho de Nicomedia apuntando obsesivamente todo lo que dice un viejo débil, calvo y medio cojo. Arriano no lo sabe, pero esas notas que verán la luz en el 135, no se olvidarán nunca.
Algunos lo llaman «sabiduría perenne» y, de hecho, buena parte de sus ideas ayudaron a generar, 2000 años después, cosas como la psicoterapia moderna. No deja de ser sorprendente, la verdad. Al fin y al cabo, en muchas partes del Enquiridión, se la pasan hablando de vasijas.
¿Vasijas? Por ejemplo. En la sección 43, se puede leer que «Todo tiene dos asas, una por la que puede ser llevado y otra por la que no. Si tu hermano obra injustamente, no tomes el asunto por el asa de la injusticia (pues por esa no puede llevarse), sino por la otra: que es tu hermano, que os criasteis juntos».
Una filosofía siempre al borde del rídiculo. Hablo de la vasija de Epicteto, porque, en estos tiempos de ‘estoicismo pop’, la mayor parte de las veces que se cita la teoría de las dos asas se hace mal. Lo central de la idea de Epicteto, el filósofo viejo y cojo del inicio del artículo, no es resignarse, no es negar la injusticia, ni encogerse de hombros frente a ella. Lo esencial es ‘reencuadrar la relación con ella’ para poder manejarla.
Epicteto demuestra el viejo dicho de que no hay nada más práctico que una buena teoría y lo que nos viene a decir es que «si el asa que usamos no funciona, ¿por qué nos empeñamos en seguir usándola?».
¿Qué es eso del estoicismo? En un principio, el estoicismo es arqueología intelectual. Es verdad que la escuela estoica fue una corriente tremendamente fértil de pensamiento en tres áreas: la ética, la lógica y la física (es decir, en la ciencia natural). Pero también es cierto que la física estoica se han visto superadas por la ciencia moderna y sus avanzadas ideas lógicas (tras ser ignoradas durante mucho tiempo) están plenamente integradas en las lógicas proposicionales modernas.
Lo único «rescatable» es su ética. Es decir, una filosofía práctica que trata de transformar las emociones, impulsos y pasiones del ser humano y convertirlas en una herramienta para encontrar la calma interior.
Y se ha intentado, pero la cosa se torció. Para los estoicos, el florecimiento humano (la ‘eudaimonia’, la vida buena) consistía en alcanzar esa ‘apatheia’, esa paz mental. Su principal herramienta está una distinción básica: las cosas que podemos controlar, por un lado, y las que no, por el otro.
El interés estoico, como señala Epicteto en su teoría de las dos asas, está en las primeras, las que se pueden controlar.
Luego llegó al ‘broicismo’ (el secuestro del estoicismo por parte de una «pseudo-filosofía ultraprocesada llena de patrones de agresión, autoaislamiento y self-improvement).
Pero siempre hay cosas que aprender… En los años 50, psicólogos estadounidenses como Albert Ellis lideraron el desarrollo de las terapias cognitivas siguiendo unas ideas muy similares a las estoicas. Y, en los últimos años, se ha explorado el papel de las filosofías helénicas como «medicinas psicológicas preventivas». Es decir, como un conjunto de ideas que ayudarían a tener una vida psicológica saludable, todo esto tiene sentido.
Epicteto lo muestra.
...sobre todo en este mundo. Hace unos años, el profesor de la complutense Ignacio Pajón Leyra sostenía que la época helenística en la que se desarrolló el estoicismo se parece mucho a la nuestra. Se parecen en la inestabilidad social, en los grandes cambios políticos; se parecen en que la religión tradicional empezó a decaer y se produjo la primera gran globalización; se parecen en que los proyectos comunitarios empezaron a perder fuerza y el individuo ganó cada vez más peso social y político.
Como decíamos entonces, es posible que Pajón Leyra tenga razón y los seres humanos usamos las filosofías, creencias y doctrinas como una manera de darle sentido al mundo. Y, en ese sentido, «mundos parecidos» requieren «filosofías parecidas». Pero, entonces, lo realmente interesante de este boom del estoicismo es lo que está diciendo de nosotros.
Imagen | Xataka
En Xataka | Qué es el estoicismo, la filosofía griega de hace 2.000 años que hoy se ha vuelto a poner de moda
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La noticia
Hace 2.000 años, un esclavo cojo y calvo empezó a hablar en las tabernas de Roma. Su «teoría de las dos asas» ha marcado la psicología moderna
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Jiménez
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