2026 está siendo un año muy similar al final de 2025, donde todos los componentes claves de un PC, desde la placa base hasta la memoria RAM o los SSD, están subiendo de precio, debido a la falta de oferta sobre la demanda que hay (relacionada con el crecimiento de la IA).
Esto nos lleva a un punto crítico, donde los principales fabricantes verán caer la demanda, y no porque los usuarios no necesiten ya componentes, sino debido a que, con el aumento de los precios, llega un punto donde es inviable, y no compensa adquirir nada, salvo necesidad.
¿El hardware seguirá subiendo este 2026?
Ahora mismo podemos ver que el mercado está un poco raro. Todo sigue caro, pero no es una subida normal de oferta y demanda como otras veces. El problema es que los fabricantes están centrados en la IA y en servidores, y eso deja al PC “de casa” en segundo plano. Es lógico, ya que prefieren vender miles de componentes a una empresa, que una simple placa base a un gamer que va a montar un ordenador en casa.
El problema es que eso acaba afectando a todo el ecosistema. Hay menos prioridad para fabricar cosas de consumo, y lo poco que llega al mercado llega más caro. Pero claro, esto no puede durar infinito, pues si el consumidor general deja de comprar componentes, llegado a un punto donde hay un sobrecoste inmenso, en algún momento se dará la vuelta a la curva.
Llega ese día en el que la gente simplemente deja de comprar. No porque no quiera mejorar el PC, sino porque ya no compensa. Y cuando eso pasa, se nota rápido, ya que vemos menos renovaciones, más gente aguantando con lo que tiene, y el mercado de segunda mano más activo.
No todos los puertos PCIe de una placa son iguales ni ofrecen las mismas prestaciones.
Todo esto empieza a frenar la subida. Aunque los precios sigan altos, si no hay movimiento, las marcas lo notan. No es que de repente bajen por gusto, es que si no venden tanto, tienen que reaccionar de alguna forma, ya que siguen fabricando, y el stock se acumula pensando en el nivel de ventas que tenían anteriormente.

