El Reino Unido presume de tener una de las legislaciones más estrictas del mundo a la hora de proteger a los menores ante las redes sociales. Lo curioso es que los jóvenes están logrando demostrar que la tecnología de verificación de edad tiene un talón de Aquiles singular: un lápiz de cejas.
Mira, tengo bigote. El país británico lleva meses obligando a las plataformas a implementar medidas de verificación de edad de acuerdo a su Online Safety Act. Sin embargo un estudio reciente de la ONG Internet Matters revela que los límites impuestos por estas plataformas son sorprendentemente fáciles de superar. De hecho uno de los métodos es especialmente llamativo, porque algunos niños simplemente usan un lápiz de cejas para pintarse un bigote y así parecer más mayores de lo que realmente son.
Niños 1 – Máquinas 0. Esta agencia encuestó a 1.000 niños y padres en Reino Unido y aunque mostró efectos positivos tras la activación de estas medidas, también dejó claro que muchos niños vieron estos sistemas como un obstáculo fácil de superar más que como una forma de mantenerles seguro.
El 46% de los menores cree que las medidas son fáciles de superar. Solo el 17% cree que son muy difíciles de esquivar, mientras que un 19% dice que no lo saben. Fuente: Internet Matters.
Engañar a las máquinas es trivial. El 46% de los niños encuestados indicaron que estos sistemas de verificación de edad son fáciles de superar, y solo el 17% los encontró difíciles de esquivar. Para superar estos sistemas hay varios métodos, pero la mayoría son sencillos. Por ejemplo, usar personajes de videojuegos como ‘Death Stranding’ para mostrarlos ante las cámaras que tratan de verificar la edad. También muestran DNIs de otras personas cuando se los piden, o simplemente utilizan fechas de nacimiento falsas.
(Al menos) Uno de cada tres salta los controles. Pero no todos utilizan estos métodos: aunque el citado 46% dicen que es fácil superar estos sistemas y otro 17% dicen que ni son fáciles ni difíciles, «solo» el 32% admite haber usado alguna técnica para poder superarlos. Por supuesto, una cosa es que solo el 32% lo admita y otra muy distinta que esas cifras sean representativas teniendo en cuenta que están confesando que están haciendo algo que no deberían hacer.
Los métodos varían, pero muchos usan fechas de nacimiento falsas o se logan con las cuentas de sus padres o hermanos.
Padres cómplices. La efectividad de la Online Safety Act depende en gran medida del entorno familiar, y los datos sugieren que al menos una cuarta parte de los progenitores no colabora. EL estudio indica que el 26% de los padres ha permitido que sus hijos ignoren o superen estos sistemas de verificación de edad, y de hecho un 17% admite haber ayudado activamente a sus hijnos a evadir estos controles mientras que un 9% simplemente hace la vista gorda.
No es para tanto. Muchos padres justifican esas «ayudas» indicando que comprenden los riesgos de que sus hijos accedan a estas plataformas, pero prefieren supervisar ellos mismos el uso de servicios como TikTok o videojuegos. La idea: permitir que sus hijos se salten las restricciones para jugar con amigos o hacer directos, pero teóricamente bajo su vigilancia.
El fracaso de poner puertas al campo. No es solo que los sistemas de verificación de edad sean fáciles de superar: es que tampoco eliminan los riesgos de forma total. En el estudio de Internet Matters casi la mitad de los menores encuestados (el 49%) indicaron que habían encontrado material tóxico en internet recientemente. Eso deja claro que incluso los niños que no intentan saltarse estos controles siguen encontrando contenido inapropiado. Hay quienes abogan por ir más allá e impulsar el fin del anonimato online.
Imagen | Jeremiah Lawrence
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La noticia
El mundo quiere verificar la edad de los niños para que no accedan a redes sociales. Solución de los niños: pintarse un bigote
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Pastor
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