Cuando hablamos de innovación, China suele ser de las primeras en sorprendernos, incluso si se trata de una marca no tan conocida, como es el caso que veremos hoy, donde PetaIO, empresa china especializada en soluciones de almacenamiento y con sede en Nanjing, ha presentado sus nuevas unidades SSD PCIe Gen6, capaces de alcanzar velocidades superiores a los 28 GB/s.
Y pese a que estamos en un momento crítico en cuanto al precio de fabricar y vender unidades de almacenamiento, parece que no les importa mucho, y siguen buscando mejorar las versiones anteriores, pese a que el coste de hacerlo sea alto, ya que siempre habrá clientes dispuestos a pagarlo.
SSD con velocidades de 28 GB por segundo
Lo realmente llamativo no es solo ese número que impresiona a cualquiera. Estas unidades están basadas en la tecnología PCIe Gen6, que básicamente duplica la velocidad de la generación anterior. Traducido a algo más sencillo: estamos entrando en una nueva liga en cuanto a rapidez de almacenamiento.
Además, no todo es copiar archivos más rápido. PetaIO asegura que sus SSD pueden alcanzar hasta 50 millones de IOPS, que es una forma técnica de medir cuántas tareas pueden gestionar al mismo tiempo. Esto es clave en servidores, inteligencia artificial o centros de datos, donde no solo importa la velocidad, sino también poder manejar muchísima información sin atascarse.
También entra en juego CXL 3.0, una tecnología que, simplificando mucho, permite que el almacenamiento se lleve mejor con la memoria y el resto del sistema. Esto ayuda a que todo funcione de forma más fluida, especialmente en equipos muy potentes.
Eso sí, conviene poner los pies en la tierra, ya que, como os habréis dado cuenta, este tipo de SSD no están pensados para el usuario normal, al menos de momento. Son productos diseñados para empresas y entornos muy exigentes. Pero como suele pasar, lo que hoy es exclusivo y caro, mañana puede acabar llegando a los PCs de casa, por lo que, en un futuro, estas piezas serán las que compongan nuestros ordenadores, consolas, y demás dispositivos, al igual que hace una década, pasaba lo mismo con lo que ahora usamos.

