Seis años han pasado desde que Team Cherry anunció que Hollow Knight: Silksong vería la luz, inicialmente como una expansión y luego como un juego independiente. La espera ha sido larga, marcada por retrasos, silencios prolongados y un nivel de expectación que pocas secuelas independientes han alcanzado en la última década. Ayer por fin la espera llegó a su fin, y en este artículo os contamos nuestras impresiones.
Un hype que lo condiciona todo
Hollow Knight: Silksong: primeras impresiones
Más de lo mismo, ¡pero tiene sombrero nuevo!
Conclusión: seis años de espera para un juego que debió ser un DLC
La sombra del primer Hollow Knight es muy alargada: hablamos de uno de los metroidvania más aclamados de todos los tiempos, con una enorme comunidad y un legado difícil de igualar. Por este motivo, Silksong no solo carga con la presión de estar a la altura de este referente, sino con el reto añadido de reinventar la fórmula sin traicionar las bases que hicieron inolvidable al título original.
En este análisis vamos a comprobar si la nueva aventura de Hornet logra cumplir con este doble desafío: continuar con el camino trazado por su predecesor y, a la vez, ofrecer una experiencia fresca que justifique tantos años de desarrollo y la inmensa expectación generada. Team Cherry tuvo a bien no proporcionar claves de análisis de antemano (de hecho, no ha proporcionado claves en absoluto y este juego lo hemos pagado de nuestro bolsillo), pero tras las primeras 6 horas de juego ya podemos daros unas impresiones bastante claras, así que vamos allá.
Un hype que lo condiciona todo
Hollow Knight: Silksong es un juego que ha generado hype desde el mismo momento en el que fue anunciado, allá por 2019. Hollow Knight es un gran juego y tuvo mucho éxito tanto por serlo como por el momento en el que se lanzó, momento en el que realmente no había grandes juegos y donde destacó por su calidad, mecánicas, jugabilidad y especialmente por su arte y estética. Ahora, todo el mundo espera que Silksong supere lo conseguido por Hollow Knight, y no es para menos tras seis años de desarrollo.
Captura de Silksong en Steam Charts tomada el 5 de septiembre de 2025 a las 9:20.
La prueba del hype con este juego es que, aunque salió ayer a las 16:00 de la tarde, los servidores de Steam se colapsaron, así como su pasarela de pago, repleta de gente intentando tirarle su dinero a la cara a Team Cherry para probar su nuevo juego. Hasta aproximadamente un par de horas después no se pudo comprar y descargar con relativa normalidad, y esto lo podéis ver reflejado en la gráfica de Steam Charts que hemos colocado más arriba, donde al principio algo más de 110.000 usuarios pudieron comprar y disfrutar el juego desde el principio pero tuvieron que pasar dos horas para que la línea comenzara a subir hasta su pico máximo.
Como podéis ver, más de medio millón de personas compró Silksong en Steam durante las primeras horas desde su lanzamiento, y a esto hay que sumar los que lo compraran en consolas, en Epic Games o los que simplemente decidieron jugarlo gratis en Game Pass. Fácilmente podríamos estar hablando de más de dos millones de personas, y eso solo en las primeras horas. Esto es solo un indicativo del tremendo hype que este juego ha generado, con una comunidad ansiosa por ver qué ha logrado Team Cherry en estos seis años.
Hollow Knight: Silksong: primeras impresiones
La imparcialidad solo existe cuando algo nos resulta indiferente. Y lo cierto es que a mi ni Hollow Knight ni Silksong me despiertan fanatismo: no son juegos malos, pero tampoco extraordinarios. Son títulos correctos, divertidos en muchos tramos, aunque quizá demasiado largos, algo que diluye parte de su encanto. Respetan las bases de lo que se define como metroidvania, por ejemplo mostrándote al principio zonas que no podrás alcanzar hasta que consigas cierto objeto o habilidad.
Pero Silksong carga con un peso evidente: ser mejor o al menos igual que Hollow Knight. No es casualidad que Team Cherry haya tardado seis años en traerlo de vuelta envuelto en un relato fruto del aislamiento creativo, y así lo indicó su desarrollador. En realidad, lo que encontramos es un juego construido sobre la base de su predecesor, cambiando mecánicas para que todo luzca fresco pero sin traicionar su esencia. Donde antes había que escalar por paredes, ahora hay un impulso aéreo con su falda roja de campana; las bolas mágicas dejan paso a cuchillos arrojadizos, y así con cada aspecto del combate y la exploración. No parece repetido, pero sí heredado.
La economía también se ha rediseñado. Ya no hay una sola moneda sino diferentes tipos: unas que se pierden, otras permanentes, la posibilidad de depositarlas en bancos ubicados estratégicamente y un acceso más directo a los jefes gracias a los bancos de guardado cercano. Todo ello responde a las críticas que recibió el primer juego, suavizando la frustración de tener que recorrer el mismo escenario anodino una y otra vez como el que va a trabajar cada vez que tienes que repetir el combate contra un jefe.
Durante las primeras dos horas, en las que estuve explorando sin prisas, desbloqueé seis zonas, tres habilidades y derroté a cinco jefes (tres de ellos a la primera y los otros dos a la segunda). La curva de aprendizaje es clara, aunque la sustitución de ciertas mecánicas -como el golpe descendente diagonal en lugar de vertical- rompe inercias y obliga a recalibrar la memoria muscular del jugador, pero en esencia la impresión que me da es que han reducido notablemente la dificultad del juego.
Queda la duda de si estas decisiones surgieron de un proceso aislado o, como parece más lógico, de un cálculo meticuloso para satisfacer tanto a los fans como a quienes solo buscaban un metroidvania bien construido. Porque no hay nada improvisado: todo está medido para que Silksong sea más accesible, más equilibrado y en muchos aspectos más justo que su predecesor. Aun así, la sospecha de que, conforme avances, el juego pueda perder fuelle y recurrir a la dificultad artificial persiste, del mismo modo que ocurrió con Hollow Knight.
Más de lo mismo, ¡pero tiene sombrero nuevo!
Igual que el Hollow Knight original, una de las cosas buenas que tiene Silksong es su compatibilidad y la posibilidad de jugar y disfrutar del título tengas el PC que tengas. Por ejemplo, en mi caso mi monitor es ultra panorámico, de resolución 3440 x 1440 a 240 Hz, y el juego me permite aprovecharlo al máximo, si bien es cierto que en las escenas la pantalla sale cortada por los lados porque las cinemáticas han sido pensadas para pantallas 16:9.
De igual forma, se agradece y mucho el poder editar la configuración del mando. Como fan de la saga Souls (aunque no tenga que ver con este tipo de juegos, la esencia de lo que voy a contar es la misma), y acostumbrado a los controles de este tipo de juegos, me molesta mucho jugar a un supuesto soulslike en el que no atacas con R1 y R2, y en el que no esquivas con el círculo. Honestamente, poder editar los controles es algo primordial en cualquier juego, sea de consola o de PC, y afortunadamente Silksong lo permite.
Por lo demás, y aquí entra mi valoración personal, Silksong me ha parecido un Hollow Knight al que le han puesto una capa estética por encima. Vale que se supone que es el mismo mundo que el primer juego, pero es que hay mecánicas que simplemente son idénticas, o que solo han variado ligeramente, y esto me hace preguntarme si en los seis años de desarrollo Team Cherry se ha dedicado a vivir de las rentas y dedicarse íntegramente al apartado artístico, la verdad.
Por ejemplo, la mecánica de descansar en los bancos para recuperar la vida y que se guarde la partida es la misma.
Los enemigos tienen exactamente los mismos patrones de ataque que en la entrega anterior. Pero con una «piel» diferente.
La mecánica del mapa es exactamente igual. Tienes que encontrar al cartógrafo e ir comprándole porciones de mapa, así como la brújula y otros accesorios que van añadiendo elementos.
Hablando del mapa, tiene exactamente el mismo aspecto que en el predecesor.
Las habilidades y las herramientas, así como el equiparlas y cómo conseguirlas es más de lo mismo.
En definitiva, como jugador empedernido del primer Hollow Knight, el sentimiento que me han evocado las primeras seis horas de juego de Silksong es, precisamente, que es el mismo juego pero con una piel distinta. Han creado nuevos mapas, nuevos enemigos y cambiado el personaje principal, pero la percepción que da es que se trata del mismo juego pero más fácil.
Conclusión: seis años de espera para un juego que debió ser un DLC
La intención inicial de Team Cherry era la de que Silksong saliera al mercado como un DLC de Hollow Knight, y ciertamente parece que, seis años después, es precisamente lo que nos han dado. No es un soplo de aire fresco en absoluto. No me malinterpretéis, Silksong es en esencia un buen juego, sólido en lo que propone y recomendable para quienes disfruten del género. Pero no alcanza la excelencia, que es lo mínimo que podíamos exigirle a Team Cherry después de los años pasados y todo el hype generado.
Lo excelente transciende gustos y géneros, y ni Hollow Knight ni su secuela logran este grado de universalidad. Son obras detallistas, con estética cuidada y mecánicas pulidas, pero muy lejos de la grandeza que algunos proclaman. Son buenos juegos y muy disfrutables, nada más. Algo excelente no puede ser un juego que profesa falsa admiración por una legión de fans que lo defenderán a capa y espada solo porque parece un cuadro de museo pintado con cuidadoso detalle. Los juegos son mecánicas, la estética solo los hace apetecibles. Como la sal en las comidas.
De todos modos, como he indicado al principio estas son mis impresiones tras tan solo seis horas de juego. No sé si intentaré sacar el Platino de Silksong como hice con Hollow Knight, pero a buen seguro terminaré el juego y actualizaré este artículo con un veredicto final más extenso.

